En el marco del Plan Regional de Búsqueda Norte del Magdalena y Dibulla, que a la fecha registra 3.016 personas dadas por desaparecidas, se adelantó la misión humanitaria con fines de recuperación en el resguardo Kogui Malayo Arhuaco, de la vereda El Uranio del corregimiento de Palmor de la Sierra, en el municipio de Ciénaga (Magdalena). Durante dos días, el equipo forense de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en el Magdalena concentró sus esfuerzos en el ejercicio de intervención de un lugar referido donde podría encontrarse el cuerpo de una persona dada por desaparecida perteneciente a la comunidad indígena Kogui.
Luego de un recorrido de más de cinco kilómetros de caminata en medio de la Sierra Nevada de Santa Marta, a 980 metros sobre el nivel del mar y en presencia de las autoridades indígenas quienes realizaron la armonización del espacio, el equipo forense se dispuso a iniciar labores en medio de condiciones complejas, como realizar el descenso de herramientas sobre una colina de aproximadamente 60 grados de inclinación para llegar al punto señalado por la comunidad.
Las 7:50 de la mañana fue la hora en la que se registró la finalización de la primera apertura en tierra, que se realizó de forma manual con herramientas como palas y azadones. Temperaturas que variaron entre los 20 a 27 grados centígrados acompañaron las siguientes acciones desarrolladas por el equipo forense, en las que se buscaba evidenciar algún rasgo de sepultura en tierra. En total fueron realizadas seis excavaciones en suelo con profundidades de hasta los 87 centímetros que permitieron descartar toda el área.
Esta misión humanitaria concluyó sin hallazgos de estructuras óseas. Al tratarse de un cuerpo que pudo haberse situado en este lugar desde hace más de 20 años, las hipótesis relacionadas con el resultado se orientan a la posibilidad de su remoción junto a la tierra en épocas de invierno, al estar ubicado en una zona de ladera. Las condiciones de un suelo húmedo también habrían incidido en su conservación.

Un hito para la búsqueda con pertinencia étnica
La acción humanitaria estuvo acompañada por la madre, hija y hermano de la persona dada por desaparecida. En relacionamiento con la familia y la comunidad, se desarrollaron las actividades propias de búsqueda respetando los usos y costumbres del pueblo indígena Kogui, lo que se constituye como la primera intervención en territorio ancestral con fines de recuperación en la Sierra Nevada de Santa Marta. En medio del ejercicio también se realizaron las tomas de muestra genéticas a la familia y se realizó un diálogo con la comunidad para socializar los hallazgos de la misión, espacio que contó con el apoyo en la traducción al Kaggaba como lengua propia del pueblo.
«Esto es un primer acercamiento que tenemos con las autoridades y la institución. Se ha hecho un ejercicio en esta vereda que es muy importante en este relacionamiento con la entidad para seguir haciendo la búsqueda en las comunidades indígenas», lo anterior corresponde al testimonio que entrega Andrés David Dingula Gil, secretario de la asociación Muñkuawinmaku, a la UBPD luego de la intervención realizada en el territorio.
Andrés David también resaltó: «Las autoridades le damos la confianza a la Unidad de Búsqueda para hacer un trabajo efectivo para los seres queridos, que también ayuda a la comunidad indígena». El ingreso al territorio y el desarrollo de las acciones de búsqueda con el pueblo Kogui son producto de los acercamientos y espacios de pedagogía previos, en los que se socializó el mandato humanitario y extrajudicial de la entidad. En estos se acordó iniciar un trabajo en conjunto para darles respuesta a las familias buscadoras de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada.

En búsqueda de la verdad
Para Toño Jandingua Dingula, mamo de la comunidad, existe un concepto claro: «Tenemos derecho a recuperar nuestros sitios, nuestros pueblos, nuestros miembros de la comunidad». La desaparición genera consecuencias en las comunidades como la ruptura en la transmisión de los saberes, por lo que el inicio de las labores de búsqueda en territorio indígena también conduce a subsanar la ausencia, entregar respuestas y el cierre de un ciclo de incertidumbre para una comunidad que espera el regreso de los suyos.
El líder de la asociación Muñkuawinmaku, Andrés David Dingula, también destacó que el ingreso de la Unidad de Búsqueda y las relaciones que empiezan a construirse se entrelazan con una misión espiritual. «Gracias a los hermanos menores, el padre espiritual les dejó el legado, un trabajo especial a ustedes y hoy es el momento en que han hecho ese trabajo».

Les seguimos buscando
Para el equipo de la UBPD en el Magdalena, esta acción humanitaria representa un logro para la búsqueda con pertinencia étnica al tratarse del ingreso a territorios ancestrales a través del ejercicio mancomunado y acordado con las autoridades indígenas, que espera darle respuesta a los pueblos originarios respecto a la búsqueda de sus seres queridos.
Quienes tengan un familiar desaparecido en el marco y contexto del conflicto armado en el departamento del Magdalena pueden comunicarse a la línea telefónica 3173009620 o dirigirse a la oficina ubicada en Santa Marta, en la calle 26 B # 7-11 (barrio La Esperanza), para poner en conocimiento su solicitud de búsqueda.