En el corazón del territorio indígena ancestral de San Lorenzo, el trabajo cotidiano con la tierra se transformó en un acto humanitario. En la comunidad de Costa Rica, sector El Crucero, una intervención forense de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) permitió la recuperación de un cuerpo y encendió una luz de esperanza para quienes buscan a sus familiares en esta zona de Caldas.
El hallazgo se produjo de manera fortuita en el predio El Níspero. Allí un comunero que realizaba labores agrícolas para la siembra de almácigos de café se encontró con estructuras óseas. Gracias al proceso de pedagogía y sensibilización, que ha adelantado la Unidad de Búsqueda en el territorio, esta persona aplicó de inmediato el protocolo establecido para estos casos, comunicándose con la Consejería de Territorio de su resguardo.
Para Huber Mario Calvo, apoyo a la investigación de la UBPD en Caldas, la reacción de la comunidad fue ejemplar. «Este caso demuestra que el trabajo de sensibilización en el territorio está dando frutos. El hecho de que el comunero detuviera su labor y avisara de inmediato a sus autoridades tradicionales permitió que el cuerpo se conservara sin intervenciones de terceros, algo que es vital para el éxito de la investigación forense posterior», explicó Calvo.
Esta articulación permitió que la guardia indígena del territorio ancestral se desplazara rápidamente al sitio para custodiar el cuerpo, garantizando su protección hasta la llegada del equipo técnico forense. Para la UBPD, este nivel de coordinación refleja la importancia de los diálogos previos con las autoridades tradicionales, donde se respetan los protocolos de relacionamiento y armonización con los pueblos indígenas.

Tras recibir el reporte, el equipo de la UBPD en Caldas activó su misión humanitaria en conjunto con un equipo interdisciplinario de la Regional Noroccidente de la entidad, conformado por una antropóloga forense, una criminalista y un topógrafo, quienes realizaron la recuperación técnica en el sitio, bajo la guía del apoyo a la investigación local.
Según los análisis preliminares realizados en campo, el cuerpo corresponde a un hombre joven, cuya edad no superaría los 30 años al momento del fallecimiento. La investigación sugiere que la persona habría sido inhumada en este lugar hace al menos tres décadas, en el contexto del conflicto armado que afectó históricamente al occidente de Caldas.
Al respecto, Huber Mario Calvo resaltó la importancia del trabajo conjunto con las instituciones locales. «Logramos una articulación muy efectiva con el enlace de víctimas de Riosucio y las autoridades del resguardo. Ese engranaje institucional es lo que nos permite llegar a estas zonas y realizar una labor humanitaria técnica que, por encima de todo, respeta la autonomía y la cosmovisión del pueblo indígena en su territorio ancestral».

Aunque el cuerpo ya fue recuperado y trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal en Medellín para su identificación, se tiene un alto grado de orientación -basado en las investigaciones preliminares- sobre la posible identidad de la persona recuperada en este hallazgo fortuito.
Si buscan a una persona dada por desaparecida en razón del conflicto armado, pueden acercarse a la oficina de la UBPD en Manizales, ubicada en la carrera 23 # 67 A – 45 (edificio Atalaya, oficina 3). O pueden llamar a la línea telefónica 3154401910. También pueden acudir a la oficina satélite en La Dorada, situada en la carrera 2 # 12 – 02 (local 108); o contactarse al número 3157343008.