En el municipio de Anorí, en Antioquia, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) entregó de manera digna el cuerpo de Katherine Rivera Londoño a sus seres queridos. Su búsqueda integró la información genética y el testimonio de sus parientes biológicos con los relatos aportados por su familia social y las investigaciones humanitarias de dos grupos de trabajo de la UBPD.
La historia de esta entrega digna comenzó en octubre de 2019 en medio de una acción de pedagogía realizada por la Unidad de Búsqueda en Anorí. Allí, la señora Flor María Londoño Londoño solicitó la búsqueda de su hija Katherine, de quien no tenía razón desde el 15 de enero de 2011.
Flor María relató que Katherine tenía 12 años de edad cuando fue desaparecida por un grupo armado, que llegó a la finca donde vivía la familia en zona rural de Anorí, en la región Nordeste de Antioquia. También reveló que, en una búsqueda familiar, sus parientes pudieron conocer que Katherine falleció en medio de las hostilidades en 2014, pero nunca recibieron información del lugar de los hechos ni el sitio donde se localizaba su cuerpo.
El relato de la madre fue complementado por el Luis Alberto Rivera Londoño, hermano de Katherine, que también aportó su muestra de ADN, allegó documentos necesarios para la búsqueda y amplió datos sobre el contexto de la desaparición y las características físicas de su hermana.
Teniendo la información de la familia biológica de Katherine, los investigadores del Plan Regional de Búsqueda del Nordeste, Nus y Río Porce, del equipo de la UBPD en Antioquia, orientaron su investigación en el trabajo con firmantes del Acuerdo de Paz e integrantes de la Corporación Humanitaria Reencuentros, que tuvieron acceso a información aportada por la familia, como la fotografía de la joven y los datos sobre la fecha y lugar de su desaparición.

Entre junio de 2022 y febrero de 2024 esta familia social aportó nuevos datos acerca de la identidad de la joven, a quien ellos conocían como Maryori, y relataron que su desaparición ocurrió en medio de las hostilidades en hechos ocurridos en mayo de 2014 en el Medio Atrato. Pero la información disponible aún no permitía localizar el sitio exacto donde permanecía su cuerpo.
Este vacío fue complementado por el equipo en Urabá Región de la UBPD que en julio de 2024 intervino el Cementerio Central de Apartadó y recuperó 18 cuerpos. Entre estos, había un cuerpo no identificado, de sexo femenino, de entre 18 y 20 años de edad, que fue recuperado de la bóveda D120 del pabellón Ángel de mi Guarda 1, junto con dos cuerpos masculinos que fueron indentificados.
La investigación humanitaria y extrajudicial del Plan Regional de Búsqueda del Eje Bananero logró establecer que la joven y los dos hombres murieron en hechos del conflicto armado ocurridos el 29 de mayo de 2014, a orillas del río Jedega en zona rural de Murindó, en Antioquia.

El desafío que tenían ahora los investigadores de Urabá era establecer la identidad de la joven. Para ello, adelantaron jornadas de trabajo con aportantes de información y fue en uno de esos espacios que los firmantes del Acuerdo de Paz y la Corporación Humanitaria Reencuentros reconocieron a la joven en las fotografías de la necropsia y confirmaron que se trataba de la misma persona que estaban buscando los investigadores del Nordeste antioqueño.
Tras cruzar la información oral y documental, la Unidad de Búsqueda orientó la identidad del cuerpo recuperado en Urabá en la bóveda D120 y le pidió al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses que cruzara las muestras de ADN, tomadas del fémur y los dientes, con la muestra biológica aportada por la señora Flor María y su hijo. Tras concluir el análisis genético, el instituto identificó el cuerpo y confirmó que se trataba de Katherine Rivera Londoño haciendo posible su entrega digna.
El Plan Regional de Búsqueda Nordeste, Nus y Río Porce tiene un universo de 1.643 personas dadas por desaparecidas. En Antioquia el registro asciende a 27.442 y en Colombia, a 135.396 personas desaparecidas.