El 6 de enero de 1999, en el Consejo Comunitario Los Manatíes, del distrito de Turbo (en Antioquia), un campesino fue abordado por un grupo armado. Este le aseguró que no tenía ningún problema y que podía seguir trabajando su tierra con tranquilidad. Su esposa, como gesto de cortesía, les brindó tinto. Esa misma tarde, el hombre salió a cultivar yuca cerca de su vivienda y le pidió a su hijo de 10 años que cosechara algunas mazorcas. Desde allí, el niño escuchó disparos y vio a su padre cuando levantó las manos y preguntó por qué lo iban a matar. El pequeño comenzó a correr hacia la comunidad para pedir auxilio y gritar que estaban asesinando a su papá.
Esto lo recuerda James, quien actualmente tiene 37 años. Desde aquel día ha anhelado poder recuperar el cuerpo de su padre, que podría ser el recientemente exhumado por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) en este territorio.
A finales de 2024 la entidad recibió un correo del Consejo Comunitario Los Manatíes, en el que los habitantes manifestaron conocer un sitio de interés forense para la búsqueda, donde presuntamente yacía el cuerpo de una persona desaparecida a causa del conflicto armado. Ellos conocían la ubicación porque, en su momento, obligados por el actor armado, tuvieron que enterrarlo sin poder realizar una inhumación conforme a sus tradiciones culturales, bajo la amenaza de quienes asesinaron a su vecino. Con base en esta información, la Unidad de Búsqueda estableció contacto con la comunidad, realizando una visita que incluyó una jornada de atención integral para recibir solicitudes de búsqueda, tomar muestras de ADN, realizar pedagogía y localizar el sitio.
«Inicialmente nos reunimos con la comunidad y regresamos en 2025 para recuperar el cuerpo de quien se cree era uno de los habitantes de este consejo comunitario. Gracias al trabajo de la comunidad y al apoyo de ellos en la búsqueda, fue posible recuperar el cuerpo en una zona boscosa, con muchísima humedad y agua. Esperamos darle pronto una respuesta a la familia, cuando se confirme la identidad de esta persona», afirmó Juan Camilo Gallego Castro, funcionario de la UBPD a cargo del Plan Regional de Búsqueda del Eje Bananero.

Los habitantes del Consejo Comunitario guardan una relación estrecha con la naturaleza y sus ancestros, consideran que cada integrante juega un rol que trasciende. Emprender la búsqueda de su vecino es parte del proceso de sanación comunitaria. «Hemos venido haciendo el acompañamiento para que la familia pueda encontrar a su ser querido y darle una sepultura; y así descansar todo ese dolor… Gracias a la Unidad de Búsqueda, esto no solo representa un descanso para la familia sino también para la comunidad, porque sabíamos que teníamos a un miembro que fue de nuestra comunidad y que no tuvo una sepultura digna. Lo enterraron ahí, sin nada, y hoy posiblemente lo pudimos rescatar», manifestó Dary Luz Chaverra León, representante legal del Consejo Comunitario Los Manatíes.
El investigador Gallego Castro agregó que, actualmente, el cuerpo recuperado se encuentra en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en proceso de identificación. Una vez se confirme si corresponde a la persona desaparecida buscada por la comunidad y sus familiares, se procederá con el cierre del proceso mediante la entrega digna.

Entre 2024 y 2025, dentro del Plan Regional de Búsqueda del Eje Bananero, se han recuperado 122 cuerpos de personas desaparecidas: 111 en el Cementerio de Apartadó y 11 en campo abierto. No obstante, este plan aún contempla un universo de más de 3.500 personas desaparecidas. Por ello, se continúa avanzando en el compromiso de devolver dignidad a los ausentes y a sus familias, mediante la verdad, el esclarecimiento y la reparación simbólica que representa cada hallazgo. Se invita a todas las personas que tengan familiares desaparecidos o posean información que permita localizar a una persona desaparecida a comunicarse a la línea telefónica 3162842561.