En el diccionario, su nombre significa una persona que terminó sus funciones o tareas y disfruta de horones por sus méritos. Pero entre los planes de Emérita García Mojica no está dejar de buscar a su hija desaparecida en Becerril, en el departemento del Cesar, a causa del conflicto armado. Es el mayor logro que quiere alcanzar. A sus 101 años tiene una lucidez que le permite mantener viva la esperanza en la búsqueda de Edilma Rodríguez, de quien no se sabe su paradero hace 24 años.
Emérita se enteró de que la Ruta Buscadora Fluvial de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) estaba en Santa Cruz de Mompox, un municipio de Bolívar. Por eso no dudó en ir hasta allá y presentarse.

Morena, menuda y dueña de una sonrisa que inspira ternura, Emérita llegó en una moto, montada de parrillera, aferrada a uno de sus nietos y escoltada, desde otra moto, por su hija Edith María. Juntas, sin importar el tenue sereno, se acercaron al equipo de la Ruta Buscadora. Aunque es Edith, por mayor vitalidad y medios, quien lidera la búsqueda de Edilma, su madre no se limitó a ocupar un asiento. Ella recordó perfectamente a quién busca y cuándo desapareció.
Aparte de ser orientadas para ampliar información sobre el caso, la visita de Emérita y Edith a la Ruta Buscadora tenía otro importante y urgente propósito: tomarle muestras de sangre a la centenaria mujer para completar el perfil genético que permita avanzar en la búsqueda de Edilma.
«Uno cuando tiene su ser querido en una parte, va y lo visita: aquí está mi ser querido. Pero cuando no se sabe dónde está, dónde quedó, dónde lo echaron…”, relata Edith, al borde de un llanto que procura mantener oculto a los ojos de su mamá.

Casos como el de Emérita son priorizados por la Unidad de Búsqueda bajo el enfoque diferencial de participación de personas mayores en los procesos de búsqueda. La Ruta Buscadora ha sido, precisamente, una estrategia para que personas en las condiciones de Emérita no tengan que desplazarse hacia las entidades sino que el Estado llegue a ellas y, como en esta oportunidad, se les garantice el derecho a la búsqueda.
Despacio pero con firmeza, Emérita se retira de regreso a casa. Sube con cuidado a la moto y se ríe de quienes temen que resbale. Lejos de fallar, ya está lista para que arranquen. Es la imagen de una mujer fuerte, que ya sepultó a una de sus ocho hijas e hijos y que, además, enviudó hace nueve meses. En su prolongada vida solo tiene un pendiente: «¿Me voy a morir yo y no van a encontrar los restos de mi hija?”, le pregunta con insistencia a Edith.

El departamento de Bolívar tiene un universo de más de 4.000 personas dadas por desaparecidas y 261 de ellas corresponden al municipio de Santa Cruz de Mompox. Asimismo, se reportan 52 solicitudes de búsqueda.
En este municipio culminó la Ruta Buscadora Fluvial luego de casi un mes de recorrido y tras visitar más de 20 puertos de la ribera del Magdalena, en los departamentos de Santander, Cesar, Magdalena y Bolívar.