Después de 17 años y 11 días, Diego Armando Venté Hinestroza regresó a su hogar, a orilla del río Timbiquí y al ritmo de alabaos, donde fue recibido por su territorio ancestral del Consejo Comunitario Renacer Negro en Timbiquí, en el Cauca.
En un primer reencuentro de esta entrega digna, precedido por el rito de la eucaristía católica en la iglesia la Ermita de Jesús Nazareno de Popayán, los hermanos y cuñadas de Diego Armando lo recibieron con los sentires y pensares de su última imagen: «un joven sano y fuerte de 16 años»; y al ritmo de los alabaos de las Cantoras Isaura y Leybniz de la agrupación musical Raíces Folclóricas del Pacífico de Guapi,y en brazos de su hermano Jaime, se inició el retorno al hogar hasta la selva del Pacífico caucano, primero en avión y luego río Timbiquí arriba.
Diego Armando Venté Hinestroza nació el 30 de septiembre de 1993 en el seno de la casa familiar en la vereda Cheté, recibido por las manos de su abuela materna, partera, rezandera, sabedora y Mayora María Dominga Valencia, figura que lo acompañaría en toda su crianza, lo recibiría en este retorno y lo acompañaría hasta su sepultura.

«Doña Dominga sobre todo lloraba mucho y mencionaba cosas como que no le dijo las últimas palabras, pero que eso sí que le había bailado el día en que se lo llevaron y que lo soñaba. Varias cosas mencionaba ahí mientras lo estábamos velando y cuando ya lo estábamos despidiendo ahí le declamó algunas coplas», contó Jaime, hermano de Diego Armando.
Durante toda la noche de velación se cantaron alabados en medio de la nostalgia de la madre, las hermanas y una numerosa familia con diez hermanos, muchos sobrinos nacidos tras su partida, quienes no tuvieron la oportunidad de conocerlo. A pesar del profundo dolor, reinaba el sentimiento de alivio al saber que Diego retornó finalmente a su tierra, concluyendo así un prolongado periodo de búsqueda.
Diego Armando fue velado por la comunidad, entre alabaos y vallenatos, esta última es su música favorita, mientras se compartía jugando dominó y parqués, comiendo pescado frito, papa china, bebidas calientes y el tradicional cura’o. Vinieron personas y familiares de muchas partes, tanto de la propia comunidad, como de la cabecera municipal y de Santa Bárbara de Iscuandé.

Durante las honras fúnebres se expresaron agradecimientos al Consejo Comunitario y a la Junta de Acción Comunal por su apoyo en la organización logística. El padre de Diego Armando, reconocido por su liderazgo en la zona, convocó un notable respaldo social, rodeado de adultos, mayores, niñas y niños hasta el lugar de sepultura.
«La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) sigue comprometida con los pueblos étnicos, con los protocolos de relacionamiento para poder cumplir y para poder de manera más digna implementarlos, desde los cantos, desde la espiritualidad, desde la comida, desde el tratamiento y desde el regreso de los cuerpos a sus comunidades. Esto es nuestro deber, es nuestro derecho y es nuestro compromiso», señaló Óscar Montero, coordinador del equipo de la UBPD en el Cauca.
La desaparición y búsqueda de Diego Armando
Mientras pescaba en el río, como cada día, para el sostenimiento propio y de su familia, entre otras labores agrícolas y de la vida cotidiana en el campo, el padre de Diego Armando presenció el momento en el que un actor armado no estatal se llevaba a su hijo de tan solo 16 años. Era el 21 de mayo de 2009, paradójicamente el día en que se conmemora la afrocolombianidad en el país y la abolición de la esclavitud tras la firma de la Ley del 21 de mayo de 1851. Ésta sería la última vez que lo vería con vida.

«Ese momento de verdad nos dejó con un vacío bastante profundo, la forma como mi padre imploró porque no se llevarán a su hijo, pero aun así pues nos dejaron sin él», recordó Jaime Venté Garcés, hermano mayor de Diego Armmando.
A finales de noviembre de 2024 y con la presencia de la familia, el equipo interdisciplinar de la UBPD realizó la segunda fase de intervención forense, humanitaria, extrajudicial, neutral e imparcial en un cementerio en la ciudad de Popayán, recuperando el cuerpo de Diego Armando, quien había sido inhumado en octubre de 2011 como Cuerpo Identificado No Reclamado (C.I.N.R.).
«Pasaron los años y en el 2024 la familia realizó una solicitud de búsqueda con la UBPD de tal forma que en este momento ya habíamos iniciado un proceso de caracterización de un cementerio en la ciudad de Popayán. Para ese entonces con la información que nos aportó la familia y la triangulación de otras fuentes tanto humanas como institucionales permitieron identificar finalmente que Diego Armando Venté había sido inhumado en Popayán como una Persona Identificada No Reclamada (PINR)», explicó Harlen Beltrán, investigador humanitario de la UBPD en el Cauca.

El proceso de identificación de Diego se logró por procedimiento de Verificación por Correspondencia Postmortem con un equipo multidisciplinario liderado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en articulación con la UBPD en el Cauca.
«Como mensaje a las familias buscadoras, yo considero que no se debe perder la esperanza, que se siga en esa búsqueda que sé que Dios no los va a desamparar. Para cada uno esa persona significa mucho, sobre todo para las madres, los hermanos, los padres; se sigue teniendo, digamos, esa esperanza de encontrarlos. Esa no se puede perder. Para nosotros, como digo, después de 17 años logramos encontrarlo, entonces para las familias también que sigan en esa búsqueda, que no se olviden de seguir insistiendo, a las instituciones, a la Unidad de Búsqueda que son los tienen estas experiencias de éxito y que, de una u otra manera, también el gobierno estatal busque reparar a esa familia, que no se pierda ese acompañamiento en ningún momento porque nosotros no elegimos esta guerra», dijo Jaime Venté Garcés, hermano mayor de Diego Armando.
Esta acción humanitaria contó con el acompañamiento y apoyo de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Popayán en el proceso de entrega digna culturalmente pertinente; y con el apoyo económico e interdisciplinar de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID), en asocio con la Fundación Triángulo y Caribe Afirmativo, en la fase de prospección, recuperación del cuerpo y participación de la familia.
Como una apuesta para lograr la identificación de estos y más cuerpos recuperados, la UBPD hace un llamado a las personas que cuenten con un ser querido desaparecido en el Cauca para que se comuniquen a la línea telefónica 3176480617 o escriban al correo electrónico spopayancorrespondencia@unidadbusqueda.gov.co. También se pueden dirigir a la calle 9 Norte # 7 – 65 (segundo piso), en el barrio Prados del Norte de Popayán.