Después de 24 años, la información entregada por un habitante de la comunidad permitió a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperar en zona rural de Albania, en Caquetá, el cuerpo de una persona que se encontraba en una fosa individual. La información fue aportada después de que el hombre conociera el mandato humanitario, extrajudicial y confidencial de la Unidad de Búsqueda y comprendiera que podía compartir lo que sabía para contribuir al alivio de las familias.
Entre 2000 y 2002, en Caquetá fueron registradas 919 personas dadas por desaparecidas, según información de la UBPD. Este es uno de los periodos con mayor número de desapariciones relacionadas con el conflicto armado en el departamento. Más de dos décadas después, la confianza construida con las y los pobladores sigue haciendo posible avanzar en la búsqueda de quienes desaparecieron.
Una información que permaneció en silencio durante años
Diego*, cuidador de un predio desde hace más de dos décadas, conocía el lugar donde había sido sepultada la persona. Sin embargo, el contexto de violencia hizo que durante años prefiriera guardar silencio.
La oportunidad de contar lo que sabía llegó durante un viaje al Huila, cuando se encontró con una acción pedagógica de la Unidad de Búsqueda en un parque principal. Allí decidió compartir la información. De acuerdo con Zunny Guzmán, investigadora humanitaria de la UBPD en Caquetá, este aporte permitió al equipo adelantar encuentros con la comunidad de la vereda donde está ubicado el predio y generar las condiciones de confianza necesarias para intervenir el sitio.
«Realizamos acciones de pedagogía, contamos nuestro mandato, haciendo énfasis en este carácter humanitario, en este carácter confidencial, para que hubiese seguridad en las acciones que íbamos a adelantar», explicó Guzmán.

Para Diego, conocer este mandato fue determinante: «Me dio confianza que desde que hablé con la persona que me brindó la información, me dijo que al compartirla no tendría problemas judiciales, que esto no tenía que ver nada con Fiscalía».
A partir de este aporte fue intervenido el sitio señalado en el marco del Plan Regional de Búsqueda Caquetá Sur. En la fosa se encontró un cuerpo esqueletizado, junto con prendas de vestir y otros elementos que pueden contribuir a su identificación.
Según Manuela Alzate, antropóloga forense de la Regional Sur: «Encontramos algo muy importante: material de osteosíntesis, que es una platina adherida al brazo izquierdo de esta persona».
El cuerpo fue trasladado al Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación (CIAFI) en Neiva, donde, en articulación con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, se adelantarán los procedimientos para establecer su identidad. De acuerdo con la investigación humanitaria, existe información según la cual la persona habría provenido de otra región del país y habría sido vinculada a un actor armado que operaba en la zona para la época.

Un llamado a las familias que buscan
Esta recuperación abre una posibilidad para familias de diferentes regiones del país que buscan a un ser querido y consideran que pudo haber llegado al Caquetá. Por ello, la Unidad de Búsqueda las invita a acercarse a la entidad, presentar su solicitud de búsqueda y, cuando corresponda, aportar sus muestras de ADN. Esto puede ser fundamental para establecer si la persona recuperada corresponde a alguien que llevan años buscando.
Las comunidades también pueden aportar información sobre posibles lugares donde fueron dispuestos cuerpos. Esta puede entregarse a la Unidad de Búsqueda de manera confidencial y no judicial.
Para Diego, contar lo que sabía también significó sentir alivio después de tantos años: «En estos momentos siento una tranquilidad de haber aportado. De pronto tener la esperanza de que los familiares encuentren el ser querido que estaba desaparecido (…) Ya se recuperó el cuerpo, ya no es un campo santo la finca».

La búsqueda también avanza en La Montañita
En la vereda Las Hermosas del municipio caqueteño de La Montañita, la Unidad de Búsqueda recuperó el cuerpo de otra persona dada por desaparecida, cuya identidad se encuentra orientada y hace parte del Plan Regional de Búsqueda Caquetá Centro. Esta acción contó con el trabajo articulado de firmantes del Acuerdo de Paz vinculados a Corpo-Reconciliación, cuya participación contribuyó al desarrollo de la búsqueda.
El cuerpo también fue trasladado al CIAFI en Neiva para confirmar su identidad y, de ser posible, avanzar hacia una entrega digna a sus familiares.
Las dos recuperaciones hacen parte del trabajo humanitario y extrajudicial de la Unidad de Búsqueda en Caquetá para localizar, recuperar, identificar y contribuir al encuentro y la entrega digna de las personas dadas por desaparecidas, con la participación de comunidades, personas aportantes de información y familias buscadoras.
*El nombre de la persona fue cambiado para proteger su identidad.