A finales de noviembre de 1997, los habitantes del corregimiento La Balsita, en el municipio de Dabeiba, en Antioquia, alistaban los preparativos para las celebraciones de diciembre. Sin embargo, la tranquilidad de los campesinos de esta zona y de las veredas aledañas se vio constantemente alterada por la zozobra del conflicto armado. Durante ese mes, varios hechos violentos cambiaron la vida de la comunidad.
Uno de ellos ocurrió el 23 de noviembre de 1997. Ese día, dos hombres que eran el sustento de sus familias transitaban por las montañas del corregimiento. Uno de ellos llevaba consigo el mercado para su hogar. Ninguno de los dos llegó a su destino. De acuerdo con los testimonios y la información reunida en la investigación humanitaria y extrajudicial adelantada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), ambos fueron detenidos por grupos armados y posteriormente desaparecidos.
Dos décadas y media más tarde, la Unidad de Búsqueda logró estructurar un informe humanitario orientado a la localización y recuperación de dos cuerpos que, por sus características, podrían corresponder a estas personas. Durante ese tiempo, sus familias los buscaron sin descanso. Una de ellas, debido a la violencia que persistía en la zona rural de Dabeiba, tuvo que desplazarse y establecerse fuera del país. Desde allí nunca dejó de reclamar por el paradero de su ser querido.
La misión humanitaria de prospección y recuperación requirió de diversos medios de transporte para acceder a esta apartada zona. El lugar está rodeado de montañas, con temperaturas bajas y a 1.600 metros sobre el nivel del mar. En este proceso participó una de las familias, que fue testigo de la posibilidad real de recuperar a quien podría ser su familiar desaparecido.
Don Ángel Gregorio Montoya Varela, hermano de una de las víctimas, quien acompañó la misión, manifestó: «Mi hermano era muy tratable, muy tratable con la gente. Y con la familia era muy querendón. Y el día que lo cogieron aquí yo me di cuenta porque un comandante de esa gente me dijo: Ya su hermano Pedro Juan está muerto, allá lo mataron en Buenavista…».

La UBPD logró la recuperación de dos cuerpos que, según las primeras indagaciones, podrían corresponder a los familiares buscados por dos familias: una con residencia en Colombia y otra en el extranjero. Ambos cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se les practicarán los análisis científicos pertinentes para determinar su identidad plena. Esta recuperación se enmarca en el Plan Regional de Búsqueda del Sur de Urabá, una subregión que comprende los municipios de Dabeiba y Mutatá y donde existen más de 1.000 personas reportadas como desaparecidas en el contexto del conflicto armado.
«Hoy la Unidad de Búsqueda nuevamente honra la memoria y honra a las familias que siguen buscando desde el exilio. Contarles que esto es una respuesta a las solicitudes de búsqueda que estas familias han elevado a partir de todos estos retos que tienen, con el fin de poder lograr y ubicar a sus seres queridos. También es una respuesta a las órdenes que tiene la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el marco de la sentencia de la Unión Patriótica versus Colombia», argumenta Gabriel Burbano, director de la Subdirección de Participación de la UBPD.

La UBPD reafirma su compromiso con la búsqueda humanitaria, con el rigor técnico y con el derecho de las familias a saber la verdad y recuperar dignamente los cuerpos de sus seres queridos, incluso en los territorios más apartados y golpeados por la violencia. Por eso, la entidad invita a todas las personas que tengan familiares desaparecidos o dispongan de información que permita encontrar a una persona desaparecida a comunicarse a la línea telefónica de la Unidad de Búsqueda en Urabá, Bajo Atrato y el Darién: 3162842561.