Chaparral, en el Tolima, fue escenario de un acto de profunda humanidad y justicia restaurativa: la entrega digna culturalmente pertinente de Ricardo Sánchez*. Este momento, tejido desde el respeto y la memoria, no solo marca el cierre de un largo tiempo de incertidumbre para su familia, sino que reivindica la dignidad de un hombre cuya vida fue arrebatada en medio del conflicto armado.
Ricardo era un campesino dedicado a la agricultura, un hombre de tierra, de trabajo cotidiano y arraigo profundo a su territorio. Su desaparición ocurrió en marzo de 2002, mientras realizaba sus labores en Chaparral. Era un civil. Su ausencia dejó una herida abierta durante más de dos décadas en su familia y en su comunidad.
La búsqueda de Ricardo tomó un nuevo impulso en 2020, cuando la Corporación Humanitaria Reencuentros estableció contacto con su hija, documentó el caso y remitió la información a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). A partir de ese momento, se activó un proceso articulado que puso en el centro la verdad y el derecho de la familia a encontrarlo.
«Este camino fue posible gracias a un esfuerzo interinstitucional sostenido, en el que distintas entidades y organizaciones sumaron capacidades, conocimientos y voluntades. La Unidad de Búsqueda lideró la coordinación de espacios de diálogo junto con la Corporación Humanitaria Reencuentros y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), permitiendo contrastar información y avanzar en su ubicación. A ello se sumó el aporte clave de firmantes de paz, quienes brindaron información que orientó la priorización del caso y abrió la posibilidad de su hallazgo», explicó María Esther Palacio, profesional de la UBPD en el Tolima.
En octubre de 2023, la Corporación Humanitaria Reencuentros y el CICR lograron la recuperación del cuerpo. Cada paso de este proceso fue un avance colectivo hacia la verdad, construido desde la confianza y el compromiso institucional. En este sentido, la participación del CTI de la Fiscalía General de la Nación en Ibagué también fue clave para la identificación del cuerpo mediante análisis genéticos.
La entrega digna se desarrolló en dos momentos significativos. El primero tuvo lugar en Ibagué, donde, en articulación con la Fiscalía y la UBPD, se realizó la entrega formal a su hija, su nieta y demás familiares, en un espacio acompañado y dispuesto para el recogimiento. El segundo momento se vivió en Chaparral, su tierra, donde Ricardo regresó finalmente. Allí su familia y comunidad realizaron los actos fúnebres y su inhumación en el cementerio San Juan Bautista, cerrando el ciclo con un gesto de arraigo y pertenencia.
Este último paso contó con el apoyo de la Alcaldía Municipal, que garantizó un lugar digno a perpetuidad para su descanso. Asimismo, durante la jornada, la Unidad para las Víctimas brindó acompañamiento psicosocial y orientación a los asistentes, reafirmando el compromiso del Estado con la reparación integral.
«La entrega digna de Ricardo Sánchez es el resultado de una suma de esfuerzos que hicieron posible lo esencial: devolverlo a su familia. En este proceso, la articulación institucional no solo permitió avanzar en la búsqueda, sino que sostuvo, paso a paso, un camino hacia la verdad, la memoria y la dignificación de la vida», agregó Palacio.
*Se protege la identidad de la persona por solicitud de la familia.