Desde el 20 de abril y hasta el 8 de mayo, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) adelanta una nueva intervención forense en el Cementerio del Sur, en Bogotá, uno de los lugares más importantes para la búsqueda de personas desaparecidas en la ciudad y el país.
Se trata de la cuarta fase de intervención en este sitio —y la quinta en total, incluyendo un piloto realizado en 2024—, que hace parte del Plan Regional de Búsqueda Bogotá, liderado por el equipo de la UBPD que investiga de manera humanitaria y extrajudicial en Bogotá, Cundinamarca y Amazonas. En este camposanto se proyecta hacer una valoración preliminar de 77 cuerpos, con el objetivo de recuperar al menos 17 que corresponden a personas desaparecidas en el marco del conflicto armado y que aún no han sido identificadas.

En el Cementerio del Sur se han identificado más de 2.500 protocolos de necropsia asociados a cuerpos inhumados entre 1996 y 2012, años especialmente críticos del conflicto armado en la región.
¿Qué está pasando en el Cementerio del Sur?
La intervención no es sencilla. Muchas de las bóvedas son colectivas, lo que significa que en un mismo espacio pueden encontrarse más de dos cuerpos. Por eso, el trabajo comienza con una tarea rigurosa: individualizar, verificar y contrastar la información disponible.
Muchos de los cuerpos que se encuentran en el cementerio pueden corresponder a personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016, lo que hace que sean de interés para la UBPD. Sin embargo, estos cuerpos se encuentran con cadáveres de personas que no se encuentran desaparecidas o que fallecieron en circunstancias que no es posible asociar claramente al conflicto armado y que son propias de la dinámica capitalina, como la habitabilidad de calle, accidentes de tránsito, suicidios, entre otros.

Este proceso implica cruzar información documental con el análisis forense directo. Es un trabajo detallado, paciente y técnico, pero sobre todo profundamente humano, el que se realiza en este cementerio considerado como uno de los espacios con mayor potencial forense en la ciudad y en el país.
En una primera fase de análisis documental, la UBPD identificó un universo de más de 1.500 bóvedas y miles de registros asociados a cuerpos no identificados o no reclamados. Muchos de ellos llegaron desde distintas regiones del país, lo que convierte este lugar en un punto clave para entender cómo Bogotá también ha sido receptora de víctimas del conflicto armado.
Este camposanto cuenta con medida cautelar de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), lo que garantiza la protección del sitio. Además, se realiza con el acompañamiento del Movimiento De Víctimas De Crímenes De Estado – Movice (capítulo Bogotá), fortaleciendo la transparencia y el enfoque de derechos en cada etapa del proceso.

La búsqueda como proceso vivo
El Plan Regional de Búsqueda Bogotá tiene un universo de 5.040 personas desaparecidas en el marco del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016. El Cementerio del Sur puede albergar a muchas de esas personas, pero también a desaparecidos de otros lugares del país, ya que allí se han encontrado cuerpos de personas desaparecidas trasladados desde Cundinamarca, los Llanos Orientales, entre otras regiones.
Lo que ocurre hoy en el Cementerio del Sur también permite entender cómo se desarrollan las búsquedas en contextos urbanos complejos: contrastar información, seguir pistas, reconstruir historias a lo largo de Colombia. Este mismo rigor metodológico es el que puede aplicarse en otros casos de alto interés público, donde aún hay preguntas sin resolver sobre posibles lugares de inhumación en la ciudad.
Porque la búsqueda no es solo un procedimiento técnico. Es un compromiso con la memoria, con la verdad y, sobre todo, con las familias que siguen esperando respuestas.