Eliecith Larios Zabala fue visto por última vez en noviembre de 2012, cuando salió de Morales, en sur de Bolívar, hacia San Alberto, en sur del Cesar, con la esperanza de trabajar en una finca. Desde entonces, su ausencia marcó profundamente a la familia porque no volvió a verlo ni a saber de él, fueron años de muchas preguntas sin respuesta, sostenidos siempre en la esperanza de encontrarlo.
Tras su desaparición, la búsqueda comenzó desde el entorno familiar, entre llamadas, recorridos y averiguaciones que buscaban dar con su paradero. Con el paso del tiempo, la incertidumbre se convirtió en una constante para sus seres queridos, quienes, pese a no contar con respuestas, mantuvieron viva la esperanza de encontrarlo y esclarecer lo ocurrido.
En 2019 una de las hermanas tomó la decisión de acudir a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) para hacer formalmente la solicitud de búsqueda, impulsando así el proceso humanitario. Fue ella quien lideró durante años la búsqueda, pero antes de lograr una respuesta murió a finales de 2025.

Pero la familia continuó con su legado y con quien finalmente la UBPD logró llegar a la ubicación del cuerpo de Eliecith para posteriormente entregarlo de manera digna.
El abordaje desde el Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación (CIAFI)
Dentro de la estrategia nacional para responder al reto de buscar, encontrar e identificar a más de 130.000 personas dadas por desaparecidas en Colombia, la Unidad de Búsqueda y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses crearon los Centros Integrales de Abordaje Forense e Identificación (CIAFI), con el fin agilizar la identificación y brindar respuestas a las familias buscadoras. Así en octubre de 2025 se dio apertura en Bucaramanga al tercer Centro de Abordaje en todo el país, luego de Bogotá y Medellín.
El cuerpo de Eliecith ingresó en primera instancia al Instituto de Medicina Legal proveniente del cementerio católico de Aguachica, en el sur del Cesar, en donde fue recuperado gracias a la intervención forense en el marco de la investigación humanitaria y extrajudicial adelantada por el equipo de la UBPD en el Magdalena Medio.
Posteriormente es trasladado al Centro Integral de Bucaramanga y es de los primeros cuerpos en ser abordados de manera interdisciplinaria por el equipo forense integrado por un médico, odontólogo, antropólogo y criminalista.

Allí es empleado el procedimiento de Verificación de información por correspondencia post mortem, aplicado a cuerpos que ya han pasado por un proceso de necropsia previo y cuyos detalles coinciden para su identificación con lo analizado en el cuerpo, explicó Jhon Poveda, criminalista de la regional Nororiente de la Unidad de Búsqueda y gestor regional de impulso a la identificación
Para este caso en concreto no fue necesario realizar cotejo genético, pues el cuerpo ya venía identificado fehacientemente por genética, donde se realizó el cotejo entre el cuerpo de Eliecith y su hermana.
A la fecha, los Centros Integrales de Abordaje han recibido 771 cuerpos, de los cuales han sido abordados 276 en las tres metodologías de abordaje: Necropsia en cadáveres esqueletizados, Verificación de identificación por correspondencia post mortem y Análisis preliminar.

La entrega digna a la familia
Con esta confirmación de identidad, fue posible avanzar hacia uno de los momentos más significativos: su regreso a casa. «A partir de la implementación de las estrategias de búsqueda masiva y sistemática, hoy Eliecith regresa a su familia, quien logra cerrar un duelo congelado de más de 10 años. Este momento nos alegra profundamente y reafirma nuestro compromiso de seguir brindando respuestas”, expresó Daladier Jaramillo, coordinador de la UBPD en el Magdalena Medio, quien además resaltó que el Plan Regional de Búsqueda Sur del Cesar contempla un universo de 868 personas dadas por desaparecidas.
Este momento está atravesado para la familia por múltiples emociones: el dolor de la ausencia permanece, pero se transforma en tranquilidad al poder darle cristiana sepultura. «Agradecida por todo, porque ya lo enterramos en el lugar que le correspondía. Aunque es doloroso, estamos tranquilos, incluso felices de que él ya esté ahí», expresó Gledis Larios, quien también lo recuerda como «un joven alegre, motivador, trabajador y humilde, alguien que hacía reír y unía a la familia». Desde esa experiencia, envió un mensaje a otras familias buscadoras, invitándolas a no perder la esperanza, a confiar y a tener paciencia en medio de la espera.

La Unidad de Búsqueda reitera su compromiso de continuar desarrollando acciones humanitarias, extrajudiciales y confidenciales para buscar a las personas dadas por desaparecidas y brindar respuestas a sus familias. En Barrancabermeja puede contactarnos a través de la línea telefónica 3162783918 o en la sede de la UBPD ubicada en la calle 50 # 14-46 (barrio Colombia).