En el marco del Plan Regional de Búsqueda Caquetá Norte, tras dos semanas de trabajo continuo, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) culminó la tercera fase de intervención forense en el cementerio principal de San Vicente del Caguán, en Caquetá. Esta acción humanitaria busca contribuir a la entrega de respuestas a las familias que, durante años, no han dejado de preguntarse dónde están sus seres queridos y qué ocurrió con ellos y ellas.
De acuerdo con Yolima Isabel Jurado, coordinadora territorial Caquetá de la Unidad de Búsqueda, la intervención incluyó 19 sitios de interés forense tipo fosa. «Logramos la recuperación de 11 cuerpos que ahora surtirán un proceso de identificación bajo el liderazgo del Instituto Nacional de Medicina Legal. A nosotros nos corresponde continuar la labor de ubicar a sus seres queridos y avanzar hacia las entregas dignas», señaló.
Los cuerpos recuperados corresponderían a personas fallecidas en hechos relacionados con el conflicto armado ocurridos en zona rural de San Vicente del Caguán entre 2002 y 2015, quienes fueron inhumadas en el cementerio municipal como cuerpos no identificados o identificados no reclamados.
El proceso técnico científico de identificación también contará con el apoyo del Centro Integral de Abordaje Forense para la Identificación (CIAFI) de la UBPD, mientras se adelantan acciones para localizar posibles familiares, especialmente en los casos en los que aún no se cuenta con información suficiente sobre su identidad.
Retos técnicos y nuevas fases
En esta tercera fase participaron el equipo forense del Grupo Interno de Trabajo Territorial Caquetá y el equipo de la Regional Sur de la Unidad de Búsqueda, que abarca los departamentos de Huila, Caquetá y Putumayo.

Juan Pablo Rodríguez, antropólogo líder de la misión, explicó que el cementerio presenta una compleja yuxtaposición de sepulturas. A ello se sumaron las condiciones climáticas, marcadas por lluvias constantes durante las jornadas, lo que generó dificultades en el proceso. «Sobre sitios de interés forense fueron inhumados cuerpos plenamente identificados de la comunidad. Esto implica labores de arqueología mucho más rigurosas», indicó.
Debido a estas condiciones, el equipo territorial prevé nuevas fases de intervención en el lugar. «Hay grandes retos de trabajo aquí. Por eso mencionamos que muy seguramente habrá otras fases», agregó.
Búsqueda como compromiso colectivo
La intervención contó con el apoyo activo de población firmante del Acuerdo de Paz, a través de la Corporación Humanitaria Reencuentros y de procesos organizativos como Corpo-Reconciliación. Su participación incluyó labores de excavación, contraste de información y revisión de evidencias forenses. Asimismo, se desarrolló la Ruta de la Memoria, un espacio de pedagogía y sensibilización que vinculó a la sociedad civil, organizaciones sociales, familias buscadoras y entidades del territorio.

«Ha sido una intervención muy afortunada. Logramos total respaldo de la administración municipal y apoyo intersectorial. Por ejemplo, de Aguas del Caguán, que garantizó el suministro de agua para las labores técnicas», destacó Jurado.
Willington Quiroz, firmante del Acuerdo de Paz de la vereda Agua Bonita, subrayó que la búsqueda es una responsabilidad de toda la sociedad: «La tarea es titánica, pero el llamado es a que todos nos comprometamos. La firma del Acuerdo no compromete solo a quienes estuvimos en el conflicto o al Estado. Toda la sociedad colombiana debe apropiarse de este proceso».
Por su parte, Magnolia Capera, integrante del equipo Caquetá de la Corporación Humanitaria Reencuentros, resaltó que cada recuperación representa un alivio para las familias buscadoras. Desde su experiencia acompañando entregas dignas, señaló que estos procesos permiten cerrar capítulos de dolor que muchas madres no han podido culminar y reiteró el llamado a que más personas aporten información que contribuya a la búsqueda.

La intervención en el cementerio principal de San Vicente del Caguán representa un avance significativo en el esclarecimiento del paradero de personas desaparecidas en el norte del Caquetá, donde existe un registro de 1.698 personas dadas por desaparecidas, de cerca de 4.500 en todo el departamento.
Quienes buscan a sus seres queridos o cuenten con información que contribuya a ubicar el paradero de personas dadas por desaparecidas, pueden comunicarse con la Unidad de Búsqueda, sin importar cuántos años hayan transcurrido desde la desaparición. Los canales de contacto son: la línea nacional 3162783918 y los números telefónicos en Caquetá 3162810740 y 3176379986.