El corregimiento El Tomate, en el norte del municipio de San Pedro de Urabá, en Antioquia, es un territorio de grandes praderas, árboles centenarios y riachuelos cristalinos. En 1999, en este lugar, la guerra tocó de cerca a una familia que, en un mismo día, dejó de tener noticias de un padre y su hija, pues habían desaparecido en la vereda La Florida. La incertidumbre se instaló en sus vidas durante 25 años, hasta que la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperó los que podrían ser sus cuerpos.
En 2024, la esperanza, de la mano de la Unidad de Búsqueda, llegó al norte de Urabá para formular el Plan Regional de Búsqueda. Durante las labores humanitarias, recibieron una solicitud de búsqueda que coincidía con aquel caso de 1999. Esta información se convirtió en el hilo conductor de una investigación humanitaria que permitió al equipo de la UBPD consultar bases de datos y visitar el sitio de interés para la búsqueda forense. Con los testimonios de los aportantes, lograron acotar la búsqueda y generar un documento que, en octubre de 2025, acercó al equipo forense hasta el lugar donde, presuntamente, podrían encontrarse los cuerpos.

En el terreno, las coordenadas fueron verificadas y comenzó la prospección. Tras horas de trabajo, la tierra no daba respuestas y la frustración empezaba a crecer. Sin embargo, en ese momento, uno de los principios humanitarios de la Unidad de Búsqueda fue significativo: todo aporte es valioso.
Fue entonces cuando uno de los auxiliares de excavación, perteneciente al pueblo indígena Zenú, compartió tímidamente una revelación: contó que la noche anterior había soñado que los cuerpos estaban a solo unos metros de donde estaban buscando. La antropóloga forense líder de la misión evaluó el nuevo sitio, confirmó que estaba dentro del área de interés y decidió abrir un pozo de sondeo.
Cavar en ese lugar fue clave. Rápidamente, la pala encontró elementos que sugerían la presencia de estructuras óseas. Inmediatamente convocó al resto del equipo y, en una excavación cuidadosa, lograron recuperar dos cuerpos de una misma fosa, que, por sus características, podrían corresponder a las dos personas que tanto habían buscado.

Ante este hallazgo cargado de significado, Marly Losada Romero, funcionaria de la UBPD, declaró: «Logramos recuperar a dos personas con identidad orientada: una mujer y un hombre cuyo parentesco era padre e hija. La familia estuvo presente y pudimos compartir con ellos y estar en el momento de la prospección, dando una voz de aliento (…) En este momento ya hicimos el proceso de recuperación y se hace todo el procedimiento para que la entidad encargada, que es Medicina Legal, haga el reconocimiento de las pruebas genéticas y podamos así hacer la entrega digna».
Esta misión humanitaria forma parte del Plan Regional de Búsqueda del Norte de Urabá, que comprende los municipios de San Pedro de Urabá, San Juan de Urabá, Necoclí y Arboletes. La UBPD extiende una invitación a todas las personas que tengan familiares desaparecidos o posean información relevante para la búsqueda a comunicarse a la línea 3162842561. La entidad recuerda que la búsqueda es un acto humanitario, extrajudicial y confidencial.