En el último trimestre, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ha llevado a cabo acciones humanitarias en el cementerio católico de Buga, en el Valle del Cauca, centrándose en la entrega digna de un cuerpo identificado y la recuperación de otro, también con orientación de identidad pero aún no reclamado. Desde 2024 este camposanto ha sido intervenido por la Unidad de Búsqueda como parte de los esfuerzos para localizar a personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado.
Hasta la fecha, la UBPD ha logrado recuperar 11 cuerpos. La plena identidad de muchos de ellos facilita el proceso de entrega a sus familias mediante la estrategia de Búsqueda Inversa. Los seres queridos que presumen el fallecimiento de un familiar desaparecido pueden consultar el portal web busquedainversa.gov.co o revisar los informes periódicos de los medios de comunicación aliados que difunden los cuerpos plenamente identificados disponibles para entrega.

Un caso reciente es el de Víctor Julio Heredia, quien murió en medio de hostilidades en 2011 y fue inhumado en Buga. Su cuerpo esperó cerca de 15 años para ser reclamado. Por desconocimiento y temor, sus familiares se enteraron de que Victor Julio había sido hallado en Buga y esperaban su retorno para ser despedido por última vez.
La alerta llegó a una de las hermanas de Víctor, quien reside fuera de Colombia y a través de un aviso publicado en un noticiero regional pudo conocer sobre el paradero de su hermano. Inmediatamente, contactó telefónicamente a la Unidad de Búsqueda para reportar que la persona del informe periodístico podría ser su hermano desaparecido. Dado que Víctor perteneció a un grupo armado no estatal desde muy joven, la información que sus parientes tenían sobre su personalidad, carácter y humor era escasa o nula.
Durante la entrega digna, la memoria de Víctor fue revivida a través de anécdotas y características propias de su personalidad que los integrantes de la Corporación Humanitaria Reencuentros lograron reconstruir en un espacio íntimo de verdad y dignificación. Estos espacios son claves para entender quién era la persona por encima de su rol o vinculación al contexto del conflicto armado.

Finalmente, el cuerpo de Víctor Julio Heredia fue dispuesto en el Patio de la Memoria del cementerio de Palmira, en el Valle del Cauca, un lugar destinado a quienes desaparecieron a causa del conflicto armado. Allí, junto al Cristo de Bojayá, símbolo del rigor de la guerra y la fe en la paz, reposa Víctor. Su presencia y la de otras personas desaparecidas que reposan en este patio mantienen viva la memoria para asegurar que la desaparición nunca vuelva a ocurrir bajo ninguna circunstancia.
Como parte de la estrategia de Búsqueda Inversa, los cuerpos de Nicolás Stiven Arango, nacido en Palmira; Guillermo Hernandez Londoño, nacido en Cartago; Eduardo Gutierrez Torres, nacido en Cali y Belisario López, nacido en Caicedonia continúan esperando ser entregados a sus familias dignamente.
Si usted tiene información sobre el paradero de una persona dada por desaparecida o tiene un ser querido desaparecido en contexto del conflicto armado antes del 1 de diciembre de 2016, puede comunicarse a la línea telefónica 3162783918 de manera confidencial y gratuita.