A los 16 años, la vida de Omar Morales* tomó un rumbo que nunca eligió. En 1999, en el municipio de Roncesvalles, en el Tolima, en medio de un contexto en el que la guerra no solo se libraba en las montañas sino también en los espacios cotidianos de la vida comunitaria, se desencadenaron los hechos que marcaron el camino de la familia.
Su historia, como la de muchos, quedó suspendida entre la incertidumbre y la esperanza. Durante años, su familia sostuvo la búsqueda con lo único que tenía a la mano: la memoria, la palabra y la persistencia. Su tío logró verlo en contadas ocasiones hasta el 2006. Encuentros breves que mantenían viva la certeza de que Jaime seguía ahí, en algún lugar, resistiendo.
«Roncesvalles fue epicentro del conflicto armado dada la presencia de diferentes actores armados, quienes en medio de acciones para establecer el control territorial atravesaron la vida social, política y económica del municipio, exponiendo a sus habitantes a prácticas sistemáticas de violencia, desplazamientos, homicidios, reclutamiento de adolescentes, enrolamiento y uso de minas antipersonales o artefactos improvisados», señaló Leonardo Morales, investigador de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en el Tolima.
La desaparición de Omar fue el resultado de la convergencia de dos situaciones críticas: el impacto devastador de la guerra en la juventud del Tolima y las profundas fallas estructurales que el Estado colombiano fue incapaz de mitigar. Esta práctica ha sido una constante histórica en Colombia y una estrategia utilizada por distintos actores armados para sostener la guerra. En el Tolima, esta realidad dejó cientos de víctimas y marcó profundamente a comunidades enteras.
Años después, en medio de diálogos con exintegrantes de un grupo armado, se señaló que Omar habría muerto en un bombardeo en la vereda Balsorita. Esa información, que durante tanto tiempo fue apenas un rumor doloroso, permitió abrir un camino hacia la verdad y orientó el proceso de búsqueda de la UBPD.
Vale la pena señalar que la cuenca del río Cucuana se localiza sobre la vertiente oriental de la cordillera Central y comprende los municipios de Roncesvalles, Rovira, Ortega y San Antonio. Esta zona fue importante para los grupos armados ilegales por su conexión entre el centro y el sur del Tolima. En ese sentido, desde la UBPD se ha avanzado en la comprensión de la presencia de diferentes actores armados en este territorio y su impacto en las trayectorias de desaparición de niños, niñas y adolescentes como Omar.

La búsqueda humanitaria y extrajudicial nacida con la firma del Acuerdo de Paz no parte de cero con la creación de esta entidad, sino que recoge los procesos de búsqueda de familiares e instituciones emprendidos previamente. Tal es el caso de Omar, localización que no hubiera sido posible sin un proceso de articulación interinstitucional sólido con el Grupo interno de trabajo de búsqueda, identificación y entrega de personas desaparecidas (GRUBE) de la Fiscalía General de la Nación. Esta entidad había avanzado en la recuperación del cuerpo del joven en medio de un proceso de exhumación adelantado en el 2021 en el cementerio San Bonifacio de Ibagué.
«Gracias a este trabajo conjunto, su familia pudo cerrar un ciclo marcado por la ausencia. La inmensa huella de la desaparición en el Tolima y en Colombia se alza como un imperativo moral, convocándonos a una articulación sin reservas, a la convergencia de esfuerzos y a la búsqueda incansable de caminos articulados. Sobre todo, este dolor exige que, desde el servicio público, se forje una presencia estatal inquebrantable que atienda las raíces de la violencia estructural y sane el profundo sufrimiento que ha dejado el conflicto», indicó Morales.
Parte también de este resultado es el compromiso que la Administración Municipal de Roncesvalles ha tenido con el Acuerdo Final de Paz, el cual se ve reflejado en el acompañamiento e impulso de otras acciones humanitarias de búsqueda como tomas de muestras, encuentros con firmantes de paz, información catastral de interés, datos de cementerios, monitoreo para el acceso a sitios con condiciones viales espaciales y gestión de recursos.
Así pues, la colaboración armónica entre la Jurisdicción Especial para la Paz y la Alcaldía de Roncesvalles se materializó mediante la provisión de recursos para la realización completa de la entrega digna de Omar y la asistencia, al inicio de la ceremonia, del alcalde de Roncesvalles junto con su equipo de trabajo, en respuesta a la solicitud del equipo de la UBPD en el Tolima.
Con esta acción humanitaria, la Unidad de Búsqueda espera continuar trabajando de la mano de las alcaldías municipales en la búsqueda de los más de 3.100 desaparecidos que comprende el departamento del Tolima, generando espacios para la memoria y los vínculos familiares que, contra todo, siguen caminando hacia la reconciliación.
*Se protege la identidad de la persona por solicitud de la familia.