Los cuerpos no identificados de seis personas fueron recuperados por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) durante una intervención humanitaria realizada en el cementerio rural de la vereda San Antonio del Guamuez, en el municipio de Valle del Guamuez (Putumayo). La acción hace parte del Plan Regional de Búsqueda del Bajo Putumayo y fue posible gracias a la información aportada por la comunidad.
La recuperación está relacionada con una de las dinámicas más dolorosas que dejó el conflicto armado en la región. Durante años, los ríos del Putumayo fueron utilizados para desaparecer personas y, en muchos casos, las comunidades ribereñas recuperaron cuerpos que llegaban arrastrados por las corrientes. Sin conocer sus identidades, los habitantes les dieron sepultura digna y conservaron en la memoria los lugares donde fueron enterrados.
«La comunidad hizo el deber de sepultarlos cuando fueron encontrados en el río, sin saber quiénes eran. Hoy sentimos que ayudar en esta búsqueda puede devolverles un poco de paz a las familias que siguen esperando saber qué pasó con sus seres queridos», expresó Janeth Velásquez, lideresa de la vereda.
A finales de 2025, la Unidad de Búsqueda adelantó jornadas de pedagogía y escucha con la comunidad de San Antonio del Guamuez. A través de ejercicios de cartografía social y reconstrucción de memoria se identificaron varios puntos de interés forense dentro del cementerio, donde posteriormente se realizaron excavaciones que permitieron recuperar los seis cuerpos, los cuales fueron trasladados al Centro Integral de Abordaje Forense (CIAFI) de Neiva para avanzar en su proceso de identificación.
Según Iván Torres, investigador humanitario de la UBPD en Putumayo, la investigación surgió gracias al trabajo conjunto con los líderes históricos de la vereda. «Estos hallazgos fortalecen otras investigaciones que adelantamos en las riberas del río y nos permiten seguir construyendo rutas de búsqueda».

Melania Pantoja, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda, mencionó que: «Para nosotros es importante aportar esa información porque sabemos que detrás de cada cuerpo puede haber una familia esperando respuestas. Tenemos la esperanza de que, a través de estos procesos, los restos puedan ser identificados y sus seres queridos encuentren un poco de tranquilidad después de tantos años de incertidumbre».
Tras la intervención, nuevos habitantes se han acercado a compartir información sobre posibles lugares de inhumación dentro y fuera del cementerio, lo que permitirá dar continuidad a las acciones humanitarias en la zona. De hecho, la Unidad de Búsqueda proyecta una segunda fase de intervención en un polígono más amplio donde la comunidad ha señalado la posible existencia de otros cuerpos.

En Putumayo, la búsqueda se construye desde la memoria de quienes habitan los territorios. Por ello, la Unidad de Búsqueda hace un llamado a las comunidades ubicadas en las riberas del río Guamuez y de otros afluentes del departamento para que compartan información sobre posibles fosas, hallazgos de cuerpos o hechos relacionados con la desaparición de personas. Un recuerdo, una historia o una conversación pueden convertirse en la pista que permita devolver respuestas a una familia que aún espera.
Todas las acciones de la Unidad de Búsqueda son humanitarias, confidenciales y extrajudiciales. Las personas que tengan información o solicitudes de búsqueda pueden comunicarse de manera confidencial a la línea telefónica 3162851395 o acercarse a la sede territorial de la entidad en Mocoa, ubicada en la calle 14 # 7 – 15 (barrio Olímpico).