El viaje comenzó antes del amanecer, cuando el frío todavía se aferra a la montaña y el silencio parece más intenso. Un equipo de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) salió con una misión clara: recuperar los cuerpos de los sitios donde la información recogida indicaba que podían estar. El camino fue largo y exigente. Hubo tramos recorridos en vehículo, otros en lomo de mula y muchos a pie, siguiendo senderos estrechos que serpentean entre pendientes pronunciadas. A más de 2.000 metros de altura, la montaña impuso su ritmo. El aire se volvió más delgado, el cansancio más evidente y el frío, especialmente en la noche, casi congelante. Dormir allí no fue descansar, se trató de un acto de resistencia silenciosa.
Cada jornada estuvo marcada por el rigor del trabajo. El equipo cavó pozos de sondeo, abrió trincheras, delimitó cuidadosamente los sitios señalados. La tierra fue removida con respeto, sabiendo que cada palada podía ser decisiva. No había prisa, pero sí atención plena: el terreno se leía con paciencia, como quien intenta descifrar una historia semiborrada, escrita hace años. Al final, no hubo hallazgos, no aparecieron los cuerpos que se esperaban encontrar y la montaña, esta vez, no entregó respuestas concretas. Sin embargo, el resultado no fue un vacío, la ausencia de hallazgos también habló y confirmó que esos lugares, señalados por la información disponible, no corresponden a los sitios donde estarían inhumadas las personas buscadas. Esa certeza, construida con esfuerzo físico, análisis técnico y compromiso humano, abre un nuevo rumbo para el proceso de investigación.

En la búsqueda, saber dónde no están también es avanzar. Cada sitio descartado afina las hipótesis, orienta nuevas líneas, evita repetir caminos y permite dirigir los esfuerzos hacia otras direcciones posibles. El trabajo no se pierde, se transforma en conocimiento, en aprendizaje y en una base más sólida para continuar. Esta comisión fue una muestra de un trabajo que pocas veces se ve. Un trabajo que exige caminar largas distancias, soportar las inclemencias del tiempo, enfrentar la incertidumbre y, aun así, sostener la esperanza, que por momentos se debilita mentalmente. El trabajo no se mide solo por los resultados tangibles, sino por la honestidad del proceso y la persistencia para seguir buscando.
El equipo regresó con el cansancio marcado en el cuerpo, pero con la convicción intacta. Porque buscar no siempre significa encontrar de inmediato y porque cada esfuerzo, incluso cuando no hay hallazgos, alimenta la espera de las familias que no desfallecen. En esta zona montañosa de los municipios de Urumita y Villanueva, en La Guajira, la búsqueda continuará con nuevos rumbos, con mayor claridad y con la misma determinación de siempre de no detenerse hasta agotar todas las posibilidades, hasta que la montaña entregue los cuerpos que guarda en silencio.
El equipo de trabajo de la Unidad de Búsqueda en el Cesar y La Guajira entiende que el camino de la búsqueda es difícil, pero puede ser un recorrido acompañado y menos complejo si se hace colectivamente. Se extiende la invitación a toda la comunidad para que se acerquen a la UBPD. Cada dato, imagen, recuerdo y trozo de información que compartan es una semilla de esperanza para hallar a quienes nos hacen falta, a todos y a todas. Al igual, que cualquier información sobre posibles lugares de hallazgos es recibida como un valioso acto de humanidad.
La UBPD registra un universo de 135.396 personadas dadas por desaparecidas en contexto del conflicto armado, antes del primero de diciembre de 2016; de las cuales 4.645 desaparecieron en el Cesar y 1.270 en el departamento de La Guajira.

Los canales de atención de la entidad están abiertos a través de las redes sociales y de la página web. El equipo Cesar – La Guajira atiende 28 municipios de ambos departamentos a través de dos Planes Regionales de Búsqueda. Sus oficinas están ubicadas en Valledupar, en la calle 12 # 5 – 45 (barrio Novalito) y brinda atención a través de las líneas telefónicas 3167444722 y 3165243128. Todos los trámites ante la Unidad de Búsqueda son gratuitos, no requieren intermediarios y no tienen consecuencias judiciales.