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Pore | Casanare

Plan Regional Centro y Norte de Casanare

septiembre 16, 2025

Elder Aponte regresa con su familia después de 19 años: «Su desaparición y muerte jamás debieron ocurrir»

El cuerpo de Elder Aponte Tumay descansa ahora en el Cementerio Municipal de Pore, en el Casanare. Tenía 28 años cuando desapareció y era amante del Llano, su refugio e inspiración de los poemas que escribía. Diecinueve años después su madre, su hermana y el resto de su familia y sus amigos lo recibieron en una ceremonia íntima y emotiva para rendirle un homenaje, entre sus canciones favoritas y recuerdos, para darle una sepultura digna. Lo evocaron por su nobleza, el amor hacía los suyos y las ganas de aprender cosas nuevas, estudiar y salir adelante.
Su entrega digna cerró un largo ciclo de búsqueda, que fue impulsado por su madre y su tía, quienes no descansaron hasta tenerlo de vuelta.
Imagen: Comunicaciones UBPD

El cuerpo de Elder Aponte Tumay descansa ahora en el Cementerio Municipal de Pore, en el Casanare. Tenía 28 años cuando desapareció y era amante del Llano, su refugio e inspiración de los poemas que escribía. Diecinueve años después su madre, su hermana y el resto de su familia y sus amigos lo recibieron en una ceremonia íntima y emotiva para rendirle un homenaje, entre sus canciones favoritas y recuerdos, para darle una sepultura digna. Lo evocaron por su nobleza, el amor hacía los suyos y las ganas de aprender cosas nuevas, estudiar y salir adelante.

Esta entrega digna se llevó a cabo en el marco del Plan Regional de Búsqueda del Norte de Casanare. En este acto, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), la Fiscalía General de la Nación y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses acompañaron a la familia Aponte Tumay en el cierre de un ciclo que se prolongó durante casi dos décadas. Allí, en nombre del Estado, las instituciones pidieron perdón y reconocieron que ninguna persona debió ser desaparecida ni sometida a una espera tan larga para conocer la suerte y paradero de un ser querido.

El cuerpo de Elder Aponte Tumay descansa ahora en el Cementerio Municipal de Pore, en el Casanare. Tenía 28 años cuando desapareció y era amante del Llano, su refugio e inspiración de los poemas que escribía. Diecinueve años después su madre, su hermana y el resto de su familia y sus amigos lo recibieron en una ceremonia íntima y emotiva para rendirle un homenaje, entre sus canciones favoritas y recuerdos, para darle una sepultura digna. Lo evocaron por su nobleza, el amor hacía los suyos y las ganas de aprender cosas nuevas, estudiar y salir adelante.
Foto: Comunicaciones UBPD

Tras la desaparición de Elder, la familia emprendió un camino de búsqueda que no conoció pausas. La voz más insistente fue la de su tía Astrid, quien acudió a distintas instituciones para exigir respuestas. Durante ese trayecto se encontró con versiones contradictorias sobre lo ocurrido, algunas de ellas con relatos alejados de los hechos. Otras, incluso, se atrevían a justificar su desaparición. Cada una de estas acciones con daño ampliaron la herida y aumentaron el dolor de la ausencia. Esto también generó señalamientos, estigmatización y revictimización.

El 17 de julio de 2006, en la vereda El Tablón de Támara, en el norte del Casanare, Elder perdió la vida en hechos ocurridos en el contexto del conflicto armado. Su cuerpo fue despojado de sus documentos e inhumado sin que se conociera su identidad. Años después, las huellas dactilares tomadas por el Instituto Nacional de Medicina Legal fueron cotejadas con la información de la Registraduría, permitiendo establecer las coincidencias entre el cuerpo previamente analizado y los registros existentes.

La confirmación final llegó tras el análisis genético realizado a su madre y hermana. Los resultados no dejaron dudas: las coincidencias establecieron que las estructuras óseas correspondían a Elder Aponte Tumay, cerrando un largo recorrido de incertidumbre con una certeza dolorosa pero necesaria para su familia.

El cuerpo de Elder Aponte Tumay descansa ahora en el Cementerio Municipal de Pore, en el Casanare. Tenía 28 años cuando desapareció y era amante del Llano, su refugio e inspiración de los poemas que escribía. Diecinueve años después su madre, su hermana y el resto de su familia y sus amigos lo recibieron en una ceremonia íntima y emotiva para rendirle un homenaje, entre sus canciones favoritas y recuerdos, para darle una sepultura digna. Lo evocaron por su nobleza, el amor hacía los suyos y las ganas de aprender cosas nuevas, estudiar y salir adelante.
Foto: Comunicaciones UBPD

Luego de informar a la familia sobre la identificación, se organizó la entrega digna en Pore. Con cartas y camisetas estampadas con el rostro de Elder, trajeron al presente su recuerdo. «Era un hijo muy cariñoso, alegre. Le gustaba la música y el fútbol. Me dolió mucho perderlo porque era una persona muy especial. Han pasado 19 años y hasta hoy le podemos dar cristiana sepultura, hoy llegamos a este momento de poder culminar esa búsqueda”, dijo Yamile Tumay, su madre. 

En el Cementerio Municipal de Pore, diecinueve globos blancos se elevaron hacia el cielo representando cada año de ausencia, mientras la comunidad lo despedía con música llanera: sonidos de arpa, cuatro, maracas y las voces de su tío, su cuñado y su primo.

El cuerpo de Elder Aponte Tumay descansa ahora en el Cementerio Municipal de Pore, en el Casanare. Tenía 28 años cuando desapareció y era amante del Llano, su refugio e inspiración de los poemas que escribía. Diecinueve años después su madre, su hermana y el resto de su familia y sus amigos lo recibieron en una ceremonia íntima y emotiva para rendirle un homenaje, entre sus canciones favoritas y recuerdos, para darle una sepultura digna. Lo evocaron por su nobleza, el amor hacía los suyos y las ganas de aprender cosas nuevas, estudiar y salir adelante.
Foto: Comunicaciones UBPD

Wilson Chavarro, coordinador del equipo de la UBPD en el Casanare, destacó la constancia de la familia: «Nunca perdieron la esperanza y persistieron en su reclamación por aclarar la situación de la que fue víctima su ser querido». Añadió que la Unidad de Búsqueda acompañó la entrega digna del cuerpo de Elder conforme a las costumbres religiosas y tradiciones de la familia; y reafirmó el compromiso de la entidad: «Seguiremos trabajando para dar respuesta a las más de 2.000 familias casanareñas que aún esperan a su ser querido».

Casanare registra un universo de 2.081 personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto armado, según datos de la Unidad de Búsqueda, de los cuales 43 casos se registraron en Pore. La Unidad de Búsqueda cuenta con 25 sedes territoriales y 3 sedes satélite en el país, donde recibe solicitudes de búsqueda y aportes de información que permita encontrar personas que se encuentran desaparecidas y cuyas familias continúan buscando. En Casanare, la sede de Yopal está ubicada en la calle 16 # 22 – 65 (barrio Bello Horizonte) y se puede contactar a través de la línea telefónica 3162809395.

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