Después de 41 años, la familia de José Gabriel Medrano pudo recibir su cuerpo y así aliviar el dolor que provocó la desaparición en el marco del conflicto armado. Tras una intervención humanitaria y extrajudicial liderada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en el cementerio municipal de San Juan del Cesar, en La Guajira, se recuperó el cuerpo de este hombre, quien había sido inhumado como persona no identificada.
El hallazgo y la posterior identificación por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses fueron posibles a partir de la información y el acompañamiento de la Corporación Humanitaria Reencuentros, integrada por firmantes de paz y familiares de personas desaparecidas. Ellos habían señalado la posible inhumación irregular de personas dadas por desaparecidas en ese lugar, lo que permitió orientar las labores de búsqueda.
Como no existía una solicitud formal, sus datos fueron incorporados a la estrategia Búsqueda Inversa. Por esta vía se busca a los familiares de personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado cuyos cuerpos ya fueron recuperados e identificados, pero no reclamados y a la espera de ser entregados dignamente a sus seres queridos.
En el caso de José Gabriel Medrano, con los datos disponibles, un grupo de servidores de la UBPD emprendió un viaje de más de 317 kilómetros para rastrear a sus posibles familiares en Cerro de San Antonio, en el Magdalena, su lugar de nacimiento. El trayecto atravesó trochas, un cruce en ferry y caminos empedrados que los llevaron hasta la plaza del municipio. Entre pescadores y agricultores, comenzó la búsqueda de los Medrano Jiménez.

Bajo el sol de la plaza principal, un vecino se acercó y señaló una casa a las afueras del municipio. Allí una mujer mayor reconoció entre lágrimas la fotografía que llevaban los funcionarios. «Sí, este es mi tío José Gabriel Medrano», dijo conmovida. Ese encuentro selló el hallazgo esperado por décadas y abrió la puerta para que la familia pudiera recuperar la memoria de su ser querido.
En otro municipio del Atlántico, mientras avanzaba la búsqueda, fueron localizados otros parientes que, junto con la familia en Magdalena, decidieron que la inhumación se realizaría en Barranquilla. Allí, tras más de cuatro décadas de ausencia, se llevó a cabo la entrega digna en un acto profundamente simbólico, marcado por los recuerdos, el dolor y la esperanza que acompañaron el reencuentro con José Gabriel Medrano.
Durante la ceremonia, un familiar les dijo a los asistentes: «A la familia la separó el conflicto armado. Ellos eran 17 hermanos, cada uno hizo su vida y nosotras también. Somos una familia grande. Todos esos hermanos fallecieron. Eran trabajadores del campo, humildes y alegre». La violencia truncó su vida y la posibilidad de que su familia creciera unida.

«Recuerdo mucho que mi tío me protegía como si yo fuera su hija. Me gustaba ir a la parcela donde sembraban maíz para ayudarle. Le gustaba mucho el baile. Siempre que escucho la canción Carmen Díaz, de los Hermanos Zuleta, lo recuerdo: a él le encantaba esa canción», recordó una de las sobrinas de José Gabriel. Su voz, entre la nostalgia y el cariño, dio vida a los recuerdos que se habían perdido entre la incertidumbre.
El hallazgo y la identificación se dieron en el marco de la medida cautelar decretada sobre el cementerio municipal de San Juan del Cesar, en la La Guajira, por el presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Alejandro Ramelli Arteaga (magistrado de la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad), y en el contexto de la investigación del Subcaso Costa Caribe del Caso 03, que lleva el magistrado Óscar Parra Vera y que investiga asesinatos y desapariciones presentadas ilegalmente como bajas en combate en esa región.

La estrategia de Búsqueda Inversa, diseñada conjuntamente por UBPD, la JEP y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, se enfoca en localizar a los familiares de víctimas identificadas cuyos cuerpos no han sido reclamados. A través de esta metodología, se han publicado 102 perfiles en la página web de esta estrategia. De ellos, 69 ya fueron reconocidos por sus familias, 27 han sido entregados y 33 permanecen a la espera de ser reclamados.
La entrega digna de José Gabriel Medrano reafirma el compromiso de las instituciones con las víctimas de desaparición. La UBPD, al desplegar acciones humanitarias de búsqueda y entrega; la JEP, al adoptar medidas judiciales de protección; el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, al garantizar los procesos técnicos de identificación; y la Corporación Humanitaria Reencuentros, al aportar información desde la experiencia de quienes también vivieron la desaparición, convergieron en un esfuerzo conjunto que devuelve verdad, memoria y dignidad a una familia que buscaba respuestas desde hace más de cuatro décadas.