El domingo 8 de agosto de 2004, Giovanni Gutiérrez Peña, un joven de 20 años de edad, salió de su casa en el municipio de San Pedro de los Milagros, en Antioquia, rumbo a Medellín y nunca regresó. Ese día le pidió dinero a su familia para ir a la ciudad a ver el Desfile de Silleteros de la Feria de las Flores. Sin saber que sería la última que lo verían, dos tíos le dieron algunos billetes y el muchacho tomó un bus para iniciar un viaje sin retorno.
«No volvimos a saber de él. Mi mamá empezó a buscarlo con varias personas cercanas a la familia y no lo encontraron», relató Nancy Estela Gutiérrez, hermana de Giovanni. Desde que desapareció su hijo, la señora Magnolia Gutiérrez dedicó sus días a la búsqueda. Viajaba con regularidad de San Pedro de los Milagros a Medellín y recorría las calles de la ciudad buscando a su muchacho, que era una persona vulnerable: tenía problemas de adicción y de salud mental.
Giovanni era el menor de tres hermanos. Creció en la finca familiar donde estudió la primaria y luego se fue vivir al pueblo con su madre y su hermana Nancy. Era un joven alegre e hiperactivo. Su cabello era rubio, su piel era muy blanca y sus ojos, de color café claro. Tenía los labios delgados, la cabeza ovalada y una cicatriz en el rostro, recuerdo imborrable de la mordedura de un perro al que estaba molestando.

Doña Magnolia buscó a su hijo hasta donde su propia vida se lo permitió. «Mi mamá era desesperada, se servía un plato de comida y decía: mi muchacho ya comería, mi muchacho dónde estará. Y cuando ella vio que no lo había podido encontrar, se le fue deteriorando la salud y ya no le quedaba fácil estar viajando para buscarlo».
En su búsqueda, doña Magnolia conoció que Giovanni fue hallado muerto, días después de su desaparición, en el municipio de Santuario, también en Antioquia. Lo supo por un familiar que vio la foto del joven en la televisión y se trasladó al Instituto Nacional de Medicina Legal para confirmar, a través de fotografías, que se trataba del muchacho, a quien reconoció con facilidad por la cicatriz en su mejilla.
Luego de conocer que se trataba de su hijo, doña Magnología también acudió al Instituto de Medicina Legal para aportar su muestra de ADN con la esperanza de recibir el cuerpo de su ser querido. Pero, por ese entonces, su salud decayó y el proceso quedó inconcluso. Falleció en 2010 sin poder darle el último adiós a su muchacho.

El azar conectó a Nancy con la búsqueda
En su corazón Nancy siempre guardó el recuerdo de Giovanni. Anhelaba poder cerrar el ciclo que había iniciado su madre para darles descanso a ella y a su hermano. El domingo 19 de abril de 2026, como otros días, salió al parque de San Pedro de los Milagros para dar una vuelta con algunos miembros de su familia. Ese día, a diferencia de otras fechas, se celebraba el primer Festival Fidel Cano: Letras y Libertad; y allí, en una esquina de la plaza, vio el stand de la Unidad de Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD).
Nancy se acercó al stand impulsada por una prima. Escuchó la pedagogía sobre la labor humanitaria y extrajudicial de la Unidad de Búsqueda y luego preguntó si la entidad podría buscar a su hermano. Ese mismo día inició su solicitud de búsqueda con la investigadora del Plan Regional de Búsqueda del Norte de Antioquia.
Pasaron solo nueve días para que Nancy tuviera una respuesta: el cuerpo de su hermano estaba plenamente identificado y en custodia de la Unidad de Búsqueda. La entidad lo había recuperado el 13 de octubre de 2025 en la intervención del cementerio municipal de Rionegro, donde la UBPD interviene 150 bóvedas con cuerpos no identificados, entre los cuales estaba el de Giovanni, quien fue inhumado desde el 11 de agosto de 2004. Durante la recuperación, un equipo forense interdisciplinario realizó el proceso de Verificación de correspondencia de información post mortem, logrando confirmar que se trataba de Giovanni Gutiérrez Peña.

Aunque el cuerpo estaba identificado, la Unidad de Búsqueda no tenía información de contacto de la familia Gutiérrez, por eso los investigadores del Plan Regional de Búsqueda del Oriente Antioqueño habían iniciado un proceso para incluir a Giovanni en la estrategia de Búsqueda Inversa, pero la solicitud de Nancy llegó en el momento preciso y permitió agilizar la entrega digna que tuvo lugar el 24 de julio de 2026 en San Pedro de los Milagros.
Javier Garcés, enlace de víctimas de San Pedro de los Milagros, acompañó a la Unidad de Búsqueda en este proceso. Para él, la entrega digna de Giovanni «es un logro ya que en el municipio no contábamos con que teníamos personas desaparecidas; y mirar la forma y la facilidad con que se dió la entrega de esta primera persona, en tan poquito tiempo, es significativo».
El Plan Regional de Búsqueda del Norte de Antioquia tiene un universo de 1.092 personas desaparecidas. En Antioquia, el registro asciende a 27.613 y en Colombia, a 137.000 personas desaparecidas.