En marzo de 2025, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses crearon en Medellín el Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación con el propósito de agilizar la identificación de personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado en el noroccidente de Colombia. Tras su inauguración, este espacio recibió 299 cuerpos recuperados por la Unidad de Búsqueda y en solo tres meses de funcionamiento logró abordar el 50 por ciento de estos.
El doctor Quebin Fabián Mejía Muñoz, director Regional Noroccidente del Instituto Nacional de Medicina Legal, detalló que de los 299 cuerpos esqueletizados que recibió este centro, el equipo de profesionales forenses culminó las labores de limpieza de 210 cuerpos, de los cuales 174 se asignaron para abordaje, concluyendo a la fecha el análisis de 147 de ellos.

Con la metodología que se venía aplicando en estos casos «eso no lo habríamos logrado. Tal vez el trabajo del equipo implicaría dos años o más, si no tuviéramos el esquema como lo tenemos actualmente», agregó Quebin Mejía al destacar el positivo balance.
El antropólogo forense Julián David Arias Quintero, director de la Dirección Técnica de Prospección, Recuperación e Identificación (DTPRI) de la Unidad de Búsqueda, explicó que el centro de abordaje se concibió con un diseño sistémico, porque en los procesos de identificación todo está interconectado: la información de quienes buscan, el contexto, el cuerpo, entre otras fuentes.
Concebir la identificación como sistema, anotó Arias, implica entender que la información ingresa de diversas fuentes, entre ellas los familiares de las personas dadas por desaparecidas y los investigadores integrales de la Unidad de Búsqueda que realizan labores en terreno.

En este último aspecto, «la información de campo es fundamental y los equipos del laboratorio han podido tener mayor acercamiento con quienes realizamos el proceso de prospección y recuperación, eso ha facilitado la comprensión de los contextos específicos de dónde provienen estos cuerpos y ha significado que el centro de abordaje esté dando muy buenos resultados para la individualización e identificación de estas víctimas de desaparición», explicó el director de la DTPRI.
A este positivo balance se suman también los resultados obtenidos por la Unidad de Búsqueda y Medicina Legal en el centro integral de abordaje forense e identificación de Bogotá, donde, con corte al 31 de mayo de 2025, se logró la identificación de 8 cuerpos y se concluyó el abordaje de 149 cuerpos.
Un equipo interdisciplinario y un sistema por procesos
El centro de abordaje se concibió como un espacio que permitiera mayor eficiencia y eficacia en el análisis e identificación de cuerpos, pero siempre conservando la rigurosidad técnica y científica. En ese propósito, la Unidad de Búsqueda y Medicina Legal decidieron tener equipos interdisciplinarios, con profesionales de ambas entidades, e implementar un modelo de trabajo por procesos.
El equipo interdisciplinario está conformado por 22 profesionales, entre médicos, odontólogos, antropólogos y auxiliares forenses, quienes realizan el abordaje de los cuerpos esqueletizados que son recuperados en el noroccidente de Colombia por la Unidad de Búsqueda.
El sistema por procesos para hacer el abordaje humanitario incluye la apertura de casos, el lavado de las estructuras óseas, el análisis de cuerpos, la consolidación de información, la elaboración de informes y la toma de muestras genéticas para contrastar y acelerar los tiempos de entrega digna a las familias.

Cuando se implementa el trabajo por procesos, explicó el doctor Quebin Mejía, se genera una división por etapas. «En este caso hay alguien que recibe las piezas, las verifica, hace el alistamiento y el lavado de las piezas. Otros, hacen el proceso de análisis y otros hacen la revisión. Como siempre están en lo mismo, eso permite optimizar tiempos. Se crean equipos de trabajo y si alguien se libera, entra a apoyar a otro equipo donde está el cuello de botella. Y permanentemente, dentro del proceso gerencial, se está mirando dónde están los cuellos de botella para intervenir y disminuir los tiempos».
Los cuerpos que ha recibido hasta ahora el centro de abordaje de Medellín provienen del trabajo de prospección y recuperación realizado por la Unidad de Búsqueda en sitios de interés para la búsqueda a campo abierto y en cementerios de municipios de Antioquia, principalmente de Cocorná, San Rafael y San Carlos, en el Oriente antioqueño; Tarazá, en el Bajo Cauca antioqueño; Frontino, en el Occidente; y Apartadó, en el Urabá antioqueño; así como del cementerio de Montería, en Córdoba, y del municipio de Istmina, en Chocó.