En la cuenca del río Salaquí, en la comunidad afro de Las Delicias, perteneciente al municipio de Riosucio (Chocó), la familia Martínez perdió a dos de sus seres queridos a causa del conflicto armado, Ángel Rafael y Hernán. La guerra les quitó la oportunidad, siendo jóvenes, de empezar una nueva vida lejos del departamento de Sucre, de donde habían salido desplazados.
Pese a esa difícil realidad, sus familiares han tenido fuerzas para que la desaparición no tenga la última palabra: ya tienen a uno de ellos de vuelta a casa, a Ángel Rafael, cuyo cuerpo fue entregado dignamente por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en San Onofre (Sucre), de donde es oriunda esta familia.

Ángel Rafael tenía 30 años, era un hombre trabajador, arreaba materiales en mulas y así llevaba el sustento a su casa. En julio del 2002, el nuevo comienzo para él y su familia se vio truncado cuando a causa del conflicto armado fue dado por desaparecido.
En el 2024, es decir, 22 años después, la Unidad de Búsqueda recibió la solicitud de la madre de Ángel Rafael para buscarlo. Con la participación del Consejo Comunitario de la Cuenca del Río Salaquí, la entidad logró intervenir siete sitios en un predio donde halló 10 cuerpos.
Uno de los cuerpos fue identificado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que lo comparó con muestra biológicas tomadas por la Unidad de Búsqueda a la familia de Ángel. Se trataba de él. Esto hizo posible la entrega digna y la sepultura de Ángel Rafael en San Onofre, donde reside otra parte de su familia.

Marticela Acosta Martínez, hermana de Ángel y Hernán, se quedó con el recuerdo de un Ángel niño, porque en esa etapa de su vida fue la última vez que estuvo junto a él. «Era sencillito, simpático, amoroso, jugábamos juntos. Recuerdo que era más grandecito que yo, yo era una niña. No he olvidado su cara, siempre lo recuerdo», compartió.
Ella añoraba tener de vuelta a su hermano vivo. Aunque recibirlo en un cofre la entristece, resaltó que tanto él como la familia tienen ahora el descanso que siempre esperaron.
Blanca Arteaga Morales, coordinadora de la Unidad de Búsqueda en Sucre, informó que la entidad continúa trabajando en la búsqueda de Hernán Acosta Martínez, el otro miembro de esta familia dado por desaparecido.

«A través de estrategias como La Ruta Buscadora, Marticela recibió atención integral en búsqueda humanitaria y extrajudicial, mediante la cual pudo narrar los hechos de desaparición de su hermano Hernán y aportar una muestra biológica para incorporarla al proceso de identificación por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal. Esperamos que el trabajo mancomunado con esta entidad, así como la participación de la comunidad y la familia buscadora, nos permitan encontrar a Hernán y seguir brindando alivio a sus seres queridos», explicó la coordinadora.
San Onofre es uno de los municipios del Plan Regional de Búsqueda Montes de María y Morrosquillo, que busca a 1.786 personas dadas por desaparecidas en 17 municipios de los departamentos de Sucre y Bolívar.