Tras 14 años de espera marcados por el conflicto armado, tres familias buscadoras -dos de Urabá, en Antioquia, y una del Bajo Atrato, en Chocó- recibieron de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) los cuerpos de sus seres queridos. Las ceremonias de entrega digna de Nancy Bertel Vargas, Edinson López y Ferney Sair Peñafiel García permitieron transformar el llanto de la ausencia en la tranquilidad de saber qué pasó con sus parientes desaparecidos y dónde descansan ahora.
Estas tres entregas humanitarias corresponden a las investigaciones realizadas dentro del Plan Regional de Búsqueda del Bajo Atrato y el Plan Regional de Búsqueda del Eje Bananero, este último es el más extenso de la región, con cerca de 4.000 personas dadas por desaparecidas.
En 2012, la vida de una familia de Chocó cambió para siempre cuando Nancy Bertel Vargas desapareció en Bojayá. Durante 14 años, su madre, la señora Martha Cecilia Vargas, lideró una búsqueda incansable.
El cuerpo de Nancy fue recuperado en 2024 en la primera intervención del Cementerio Central de Apartadó, junto con los de cuatro personas más que habían desaparecido en el mismo hecho. Dado el estado de las estructuras óseas del cuerpo de Nancy, el equipo interdisciplinario de la UBPD debió realizar una rigurosa investigación forense para confirmar su identidad. Hoy el proceso se ha completado: Nancy descansa en paz en el Consejo Comunitario de Jiguamiandó, en la comunidad de Nueva Esperanza en Carmen del Darién, en Chocó. Con su entrega, la Unidad de Búsqueda logró el 100 % de las entregas dignas correspondientes a este grupo de cinco personas halladas en el cementerio de Apartadó.
Por otra parte, Edinson López desapareció entre 2006 y 2007 en Apartadó. Tiempo después, su cuerpo sin vida fue hallado a un costado de la vía que conduce de Turbo a Necoclí e inhumado en una bóveda del cementerio local de Turbo como persona identificada no reclamada, pues su familia nunca supo que Edinson se encontraba en este lugar.

Tras años de una constante e incansable búsqueda en silencio, los familiares de Edinson acudieron a la Unidad de Búsqueda y fue durante la primera fase de intervención en el cementerio de Turbo, efectuada en junio de 2026, cuando la entidad logró recuperar 11 cuerpos. Mediante la implementación de la metodología de Verificación por correspondencia de información post mórtem, se confirmó la identidad de cinco de ellos, entre los cuales se hallaba Edinson. Hoy, luego de rendirle homenaje en una ceremonia de entrega digna, su cuerpo descansa en el cementerio central del municipio de Apartadó donde su familia le dio el último adiós.
En diciembre de 2012, el conflicto armado llegó hasta el hogar de Ferney Sair Peñafiel García en el distrito de Turbo. Su madre jamás dejó de buscarlo; sin embargo, la vida no le alcanzó para ver el resultado de su esfuerzo: falleció pocos meses antes de conocer la noticia del hallazgo.
Ferney fue otra de las cinco personas identificadas mediante la Verificación por correspondencia de información post mórtem implementada durante la intervención en el cementerio de Turbo. Aunque la noticia llegó cargada de nostalgia por la ausencia de su madre, sus familiares recibieron el cuerpo con la esperanza de poner fin a 14 años de angustia. Su lugar de inhumación digna es hoy el corregimiento El Dos, en Turbo.

Las ceremonias de entrega no representan únicamente la conclusión de un procedimiento forense. Son espacios donde las familias transitan de la incertidumbre a la memoria viva. Entre lágrimas, oraciones y risas, al recordar momentos felices, las familias han acogido nuevamente a quienes faltaban en casa.
«Desde la Unidad de Búsqueda y nuestro grupo de trabajo en Urabá, Bajo Atrato y Darién, continuamos en el compromiso de llevar alivio a las familias buscadoras. Recientemente hemos cerrado ciclos de dolor con las entregas dignas de Nancy, Edinson y Ferney; donde logramos devolver la respuesta a familias que esperaron hasta 14 años. Las lágrimas en estos encuentros vienen acompañadas de la tranquilidad de saber dónde descansan sus seres queridos», expresó Rosa Yineth Valoyes Valoyes, coordinadora del equipo de la UBPD en Urabá, Bajo Atrato y Darién.

Los casos de Nancy, Edinson y Ferney reflejan una realidad de la desaparición en el país. La Unidad de Búsqueda enfrenta la labor de ubicar a más de 137.000 personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado antes del primero de diciembre de 2016. De esa cifra global, cerca de 8.000 casos corresponden a la región de Urabá, Bajo Atrato y Darién, donde cientos de familias continúan esperando respuestas.
Para brindar información sobre alguna persona desaparecida o iniciar un proceso de búsqueda, la entidad tiene habilitada la línea telefónica y de WhatsApp 3162842561.