El río Salaquí guardó un secreto durante 27 años. Bajo su tierra húmeda, entre la selva espesa del Chocó, quedó el cuerpo de Jorge Eliécer Ramos Algarín, sepultado a la deriva por una comunidad que apenas tuvo tiempo de llorarlo antes de tener que enterrarlo con lo que encontró a la mano. Con los años, el paisaje cambió y la vegetación que servía de referencia desapareció, lo que dificultó por un tiempo la posibilidad de encontrarlo.
Todo comenzó el 6 de abril de 1999, segundo día de la llamada ‘Operación Siete Enanitos’. Un grupo armado recorría entonces las comunidades afro de Caño Seco, Arenal Medio y Villa Hermosa, en la cuenca del río Salaquí, jurisdicción del municipio chocoano de Riosucio. Ese día, mientras transitaba en su bestia por la vereda Arenal Medio, Jorge Eliécer fue asesinado. Días después, bajo el peso del miedo, la comunidad lo enterró como pudo, en condiciones precarias. Desde entonces, para su familia solo quedó la espera.

Esa espera empezó a tener respuesta en 2023, cuando la familia acudió a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) para solicitar formalmente su búsqueda. El caso quedó en manos del equipo de la entidad en Urabá Región, dentro del Plan Regional de Búsqueda Bajo Atrato. Allí comenzó un trabajo minucioso: diálogos con familiares buscadores, encuentros con líderes y lideresas del Consejo Comunitario Mayor de la Cuenca del Río Salaquí (Cocomacusal), cartografía social sobre un territorio boscoso y de difícil acceso y el cruce paciente de esa información con decenas de bases de datos institucionales.
De esa reconstrucción surgió una hipótesis que guió la misión de búsqueda en campo. Entre enero y febrero de 2024, un equipo de la UBPD se adentró en cinco áreas de interés forense de la cuenca del Salaquí, enfrentando terrenos húmedos y boscosos que ponen a prueba cualquier búsqueda. Al final de la jornada, el equipo había identificado siete sitios de interés forense y recuperado diez cuerpos. Uno de ellos era el de Jorge Eliécer.
Pero encontrar el cuerpo fue apenas el inicio de un nuevo proceso, igual de extenso. El equipo de la UBPD en Urabá Región se articuló con el de Córdoba para tomar las muestras genéticas de los familiares que residían en ese departamento. Empezó así un proceso técnico que se extendería por casi dos años: necropsia, odontología forense, antropología forense y, finalmente, genética forense, a cargo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. La ciencia confirmó lo que la familia llevaba 27 años esperando: el cuerpo hallado en la cuenca del Salaquí era el de Jorge Eliécer Ramos Algarín.

Hoy, ese proceso que unió a dos territorios —Urabá y Córdoba—, decenas de fuentes documentales y testimonios, laboratorios y trochas selváticas llegó a su destino en Tierralta, en Córdoba, con la entrega digna del cuerpo a su esposa, hijo, hermanas, sobrinos y nieto.
El coordinador del equipo de la UBPD en Córdoba, Juan Carlos Zuleta, destacó el trabajo conjunto que hizo posible esta acción humanitaria: «Este es el resultado de un trabajo articulado entre dos regiones que no se rindieron ante el tiempo ni ante las dificultades del territorio. Hoy le devolvemos a la familia de Jorge Eliécer algo que llevaban 27 años esperando: la posibilidad de despedirse con dignidad».
La jornada de entrega digna contó con el apoyo psicosocial, la atención en primeros auxilios y el acompañamiento logístico de la Unidad para las Víctimas, la Alcaldía de Tierralta y el Hospital ESE San José de Tierralta. Durante el encuentro se socializaron el informe de lo ocurrido y el informe forense y se brindó acompañamiento psicosocial a la familia, antes de la ceremonia religiosa y la inhumación del cuerpo.

Para Luz Mary Ramos, hermana de Jorge Eliécer, la jornada cerró un ciclo de espera que parecía no tener fin: «Como hermano era un excelente hermano, extrovertido, una excelente persona; uno nunca lo veía bravo, siempre estaba contento, buscándole un lado feliz a la vida. Le gustaba mucho la ganadería, los caballos y la pesca. Pero esta violencia tan grande no lo dejó terminar la tarea que tenía que cumplir. Ya por fin estamos tranquilos y Jorge Eliécer descansando en paz».
La UBPD invita a quienes tengan familiares desaparecidos en Córdoba o en cualquier lugar del país a iniciar su proceso de búsqueda escribiendo al WhatsApp 3156558972 o visitando la sede de Montería, ubicada en la calle 6 # 62B-32 – Centro de Negocios Sexta Avenida, barrio La Castellana.