Por: Ana María Ocampo
Voluntaria de la UBPD durante 2025
En Colombia, el conflicto armado ha dejado una herida profunda: la desaparición de miles de personas. Para muchas familias, la ausencia de sus seres queridos sigue siendo una incertidumbre dolorosa. Encontrar respuestas y, sobre todo, lograr la identificación y entrega digna de quienes aún permanecen desaparecidos es un desafío humanitario que requiere metodologías cada vez más ágiles y confiables.
En este camino, y como parte de la estrategia nacional para buscar y encontrar a 135.396 personas dadas por desaparecidas a raíz del conflicto armado, existe una herramienta que se está convirtiendo en un avance fundamental: la verificación de correspondencia de información post mortem en el cementerio.

Una manera más rápida de contrastar la información
La verificación de correspondencia de información post mortem es un procedimiento que busca establecer si un cuerpo recuperado en un cementerio corresponde a un cuerpo al cual se realizó una necropsia medicolegal y con esto contribuir a hallar cuerpos relacionados con investigaciones en curso, que requieren ser o entregados a familiares porque ya habían sido identificados pero no entregados a familiares por diferentes circunstancias o que aún no han sido identificados por dificultades en cotejar sus huellas digitales en su momento o por ausencia de perfil genético; que sumado a la contrastación de información por la investigación y de la contribución de datos por parte de aportantes de información, es posible orientar su identidad.
¿Cómo se logra esto? Contrastando la información que ya se tenía en el expediente de necropsia medicolegal realizada en el pasado con los hallazgos obtenidos en el momento de la exhumación y posterior examen.
En palabras sencillas: es un ejercicio técnico-científico e interdisciplinario de comparación de variables para llegar a una conclusión. Si los datos coinciden, se abre un camino para impulsar la identificación de la persona y, en consecuencia, la entrega digna del cadáver a sus familiares.

Como explica la directora de la Unidad de Búsqueda, Luz Janeth Forero Martínez: «Es un trabajo exhaustivo de rastreo de información. Posibilita la toma rápida de decisiones técnico-forenses que permitan la identificación de los cuerpos de nuestros desaparecidos».
Un laboratorio en el cementerio
Lo innovador de esta metodología es que acerca el trabajo forense directamente al lugar de exhumación. «Es como montar un laboratorio in situ en el cementerio», explica Luis Carlos Salgado, médico forense de la Unidad de Búsqueda. «Con esta metodología podemos traer lo que antes solo se podía hacer en los laboratorios del Instituto Nacional de Medicina Legal directamente a donde están los cuerpos».
El Instituto Nacional de Medicina Legal ya realizaba previamente ejercicios técnicos de verificación de cuerpos para su entrega digna. Basándose en este precedente, la Unidad de Búsqueda innova al adaptar y llevar este análisis directamente a los cementerios. Esta metodología también ofrece a los familiares la oportunidad de conocer de primera mano el proceso y sus resultados, directamente explicados por los forenses.

Allí mismo, mientras se recuperan los cuerpos, los equipos interdisciplinarios revisan la evidencia, comparan datos y toman decisiones inmediatas. «¿Para qué? Para responder de manera más ágil a las investigaciones y a las familias», recalca Salgado.
Este enfoque permite reducir el tiempo que, en muchos casos, podía tardar años. Antes, la información debía ser trasladada a otros escenarios para su análisis; ahora, las decisiones pueden tomarse en terreno, con mayor certeza y agilidad.
¿Cuándo se aplica?
La verificación de correspondencia de información post mortem se utiliza en situaciones muy específicas:
- Cuando las investigaciones humanitarias sugieren que una persona desaparecida podría estar inhumada en un cementerio.
- Cuando existe una necropsia previa de ese cuerpo y se cuenta con el expediente correspondiente.
- En estos casos, el procedimiento de contraste resulta clave para confirmar hipótesis y avanzar rápidamente en la identificación.

Un esfuerzo colectivo
Este trabajo representa un esfuerzo en el que participan forenses, investigadores, analistas de información y también la administración de los cementerios. Cada profesional aporta su experiencia: desde la interpretación de los hallazgos en el cuerpo hasta la verificación en las bases de datos.
«La odontología es una de las disciplinas de abordaje forense cuando hablamos de identificación. Todas estas características no son sólo resultado de un estudio clínico, son también rasgos que recuerdan los familiares», explica Sofía Puentes, odontóloga forense de la UBPD, quien participa en estos procedimientos.
La colaboración es la base para garantizar que las decisiones técnicas y científicas tengan la mayor rigurosidad posible y que las familias puedan confiar en los resultados.
Beneficios para las familias y el país
La principal ventaja de la verificación post mortem es la reducción del tiempo en los procesos de identificación. Esto significa que las familias no deben esperar indefinidamente para recibir noticias sobre sus seres queridos.

Además, permite superar obstáculos que en el pasado dificultaban el trabajo en cementerios donde los cuerpos fueron inhumados sin identificación adecuada. Hoy, con esta metodología, se da un paso decisivo hacia la solución de esos vacíos y errores históricos.
En últimas, el objetivo es lograr entregas dignas de los cuerpos, siguiendo los protocolos humanitarios y nacionales, y ofrecer a las familias la posibilidad de cerrar un duelo largamente abierto.
Preguntas y respuestas sobre la verificación post mortem
- ¿Qué es la verificación de correspondencia post mortem?
Es un procedimiento técnico científico interdisciplinario que compara la información que ya existía de un cuerpo (necropsia antigua) con lo que se encuentra al exhumarlo en un cementerio.
- ¿Para qué sirve?
Permite saber con mayor rapidez si ese cuerpo corresponde o no al cadáver que pasó por la necropsia. Así, de esa manera asociando el cuerpo a la necropsia, se contribuye en reducir el tiempo de espera de las familias para recibir respuestas sobre dónde y qué pasó con su familiar desaparecido.
- ¿Cómo se hace?
Los expertos trabajan directamente en el cementerio, como si montaran un “laboratorio en el lugar”. Allí mismo revisan, comparan y toman decisiones rápidas sobre los restos recuperados.
- ¿En qué casos se aplica?
– Cuando se cree que una persona desaparecida está en un cementerio.
– Cuando hay una necropsia previa o un expediente con información del cuerpo.
- ¿Quiénes participan?
Es un trabajo en equipo: forenses, investigadores, analistas de información y la administración del cementerio.
- ¿Por qué es importante?
Porque agiliza la identificación de cuerpos de personas desaparecidas, permite entregas dignas a sus familias y contribuye al derecho a la verdad y la reparación en Colombia.
¿Dónde se ha realizado este procedimiento?
Cúcuta, Norte de Santander
En el Cementerio Central de Cúcuta, la UBPD y la Jurisdicción Especial para la Paz han recuperado 315 cuerpos de posibles víctimas de desaparición. Gracias a la verificación post mortem ya se lograron entregar dignamente a sus familias los restos de Raúl Jiménez y Éder Luis Cantero Garcés, ambos identificados no reclamados.
Apartadó, Antioquia
Gracias al trabajo forense, fue posible orientar la identidad de nueve personas desaparecidas entre 2007 y 2016. Algunos cuerpos ya estaban identificados, pero nunca fueron reclamados por los familiares por miedo o desconocimiento en medio del conflicto armado.