Hasta el cementerio comunitario de la vereda Playa Rica La Y, en la zona limítrofe entre San Vicente del Caguán, en Caquetá, y La Macarena, en el Meta, llegaron los equipos de la Regional Sur y la Territorial Caquetá de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). Este camposanto fue testigo de la recuperación de los cuerpos de dos mujeres que corresponderían a personas desaparecidas hace 28 y 15 años en esta zona del país.
Esta acción humanitaria, que se extendió por cuatro días, contó con el acompañamiento de la Corporación Humanitaria Reencuentros, integrada por firmantes del Acuerdo de Paz; la Junta de Acción Comunal de la vereda y familiares, quienes viajaron desde distintos lugares para ser parte de este proceso que, después de una larga espera, les permitió empezar a responder las preguntas que les acompañaron por décadas: ¿qué pasó con ellas? ¿Dónde están?
Según Cindy González, investigadora humanitaria de la Unidad de Búsqueda en Caquetá, ambos casos, también acompañados por la Corporación Humanitaria Reencuentros, corresponden a personas que murieron y desaparecieron en hechos y circunstancias distintas. Fueron sepultadas por la comunidad en el cementerio de Playa Rica La Y, en un acto de dignidad y respeto, con la esperanza de que algún día sus familiares pudieran reclamarlas.
«Esta acción contribuye a posicionar el mandato de la UBPD en una zona donde había sido difícil realizar intervenciones humanitarias. Garantiza que podamos buscar a todas las personas desaparecidas en medio del conflicto, sin distinción alguna, reconociendo su dignidad humana y la necesidad de las familias de que sus seres queridos puedan regresar a casa», señaló González.
Durante la recuperación, quienes participaron pudieron aportar información relevante acerca de estas desapariciones y sobre nuevos casos, avanzando así en un proceso de búsqueda solidaria. Además, se generó un espacio para reconocer la memoria de ellas, recordadas en vida como pilares fundamentales para sus familias. «Siempre guardamos la esperanza de que iba a volver. Vamos a vivir ahora sí el duelo», expresó la hermana de una de ellas, a quien recordó como una mujer alegre, divertida y muy determinada.

Por su parte, la hermana de la otra persona dada por desaparecida también destacó la importancia de esta acción para su familia y el anhelo que tienen ella y su sobrino de llevar su cuerpo al sitio donde permanecen otros seres queridos. «Me da mucha alegría poder sacar a mi hermana de acá y llevarla a lo que se puede decir que es la tierra de nosotros. Fue una mujer que nos enseñó la importancia de la familia. Queremos que pueda descansar en paz».
Hallazgos forenses de la recuperación
En cuanto a los hallazgos forenses de la acción humanitaria, Juan Pablo Rodríguez, antropólogo forense de la Unidad de Búsqueda en Caquetá, destacó que se abordaron dos fosas individuales y que, pese al tiempo transcurrido, uno de los cuerpos conservaba tejido adiposo, mientras que el otro se encontraba completamente esqueletizado.
Agregó que la UBPD trasladará ambos cuerpos al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Neiva, para su abordaje junto con el Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación (Ciafi) de la Regional Sur. “Esperamos que de manera avance el impulso a la identificación y pueda hacerse la entrega digna a sus familiares, que esperan que regresen pronto a casa».

Para la Junta de Acción Comunal de Playa Rica La Y, este momento también fue significativo, pues luego de décadas de custodiar y proteger los cuerpos de estas personas pudieron finalmente cumplir la misión que asumieron desde el primer día en que, movidos por la solidaridad, decidieron sepultarlas en el cementerio comunitario. Hoy pueden despedirlas con la certeza de que serán recibidas por sus familiares.
«En la época del 2015 hacia atrás, cuando había combates y se lograban recuperar los cuerpos, los traíamos y les hacíamos una sepultura. Aunque no los distinguiéramos, teníamos muy presente lo que había ocurrido y dónde estaban, para que cuando un día llegara su familia, pudiéramos decirle: el cuerpo de su ser querido está aquí», así lo destacó un líder comunitario de Playa Rica La Y.
Esta recuperación hace parte de las acciones del Plan Regional de Búsqueda Caquetá Norte, que abarca un universo de 1.698 personas, de las cerca de 4.400 desaparecidas en el departamento. Según Epismenio Tamayo, enlace territorial de la Corporación Humanitaria Reencuentros, cuyo lema es ‘Todos merecen ser buscados‘, este hecho reafirma el compromiso con la verdad y con la búsqueda de quienes aún no han regresado a sus hogares.

«Entiendo que es difícil porque hay temor tanto de quienes tienen información como de las familias de acercarse a preguntar por sus seres queridos, pero mi mensaje es que pierdan el miedo y que todos nos pongamos a la tarea de buscar a nuestros seres queridos», dijo el enlace.
La recuperación de estas personas reafirma el compromiso de la Unidad de Búsqueda y de las comunidades que, por años, las protegieron. Hoy sus familias inician un camino de esperanza mientras avanza el proceso para que ambas puedan volver dignamente a sus hogares. La Unidad de Búsqueda invita a todas las personas que buscan a un ser querido o que cuentan con información sobre el posible paradero de personas desaparecidas para que se comuniquen a la línea nacional 3162783918 o en Caquetá al 3162810740. La información será tratada con confidencialidad y con fines únicamente humanitarios.