Huila, Putumayo y Caquetá registran juntos, según información de las Regional Sur de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), 9.947 personas cuyo destino sigue sin conocerse a causa del conflicto armado. Son heridas abiertas, familias que siguen preguntándose qué pasó, señales de la violencia que ha marcado por décadas la región. Este mes, una de esas búsquedas avanzó hacia un cierre: en el norte del Caquetá, la UBPD entregó el cuerpo de un joven a su familia, en un acto humanitario de dignificación.
Era de origen campesino. Se había desplazado del Caquetá hacia el municipio de Pitalito, en Huila, donde desapareció en 2008. Fue inhumado como no identificado y su cuerpo permaneció durante años en el Cementerio San Antonio de Padua. Posteriormente, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses logró identificarlo. Sin embargo, solo hasta octubre de 2024, tras la primera fase de intervención al Cementerio San Antonio de Padua, la Unidad de Búsqueda pudo ubicar a la familia y confirmar que lo estaban buscando.

Durante esta acción humanitaria al cementerio, se recuperaron otros 20 cuerpos que también podrían corresponder a personas desaparecidas en el marco del conflicto armado.
La familia participó activamente en cada etapa del proceso. Estuvo presente durante las acciones humanitarias de prospección y recuperación del cuerpo, acompañada por el equipo técnico y psicosocial de la UBPD. Allí resolvió dudas sobre la identificación de su ser querido y avanzó en el camino de cierre de un ciclo marcado por el dolor, la ausencia y la incertidumbre.
«Gracias a la investigación humanitaria y extrajudicial que adelantamos, se logró establecer que falleció en hechos relacionados con el conflicto armado en el municipio de Pitalito y que su cuerpo fue inhumado como no identificado», explicó Isaac Giraldo, investigador humanitario del equipo de la UBPD en el Huila.

Durante el acto solemne de entrega digna, el equipo de la Unidad de Búsqueda pudo brindar respuestas que durante años no habían sido posibles.
Andrea Yolanda Jiménez, coordinadora de la Regional Sur de la UBPD, destacó que este caso refleja las dinámicas del conflicto armado en la región: «Por causa del conflicto, muchas personas se desplazaban —o eran desplazadas— entre Huila, Putumayo, Caquetá, Cauca, Tolima y otros departamentos vecinos. Hoy esas dinámicas interterritoriales se reflejan en nuestra forma de buscar, contactar a las familias y garantizar entregas dignas donde ellas se encuentren».
La Unidad de Búsqueda invita a todas las personas buscadoras que aún no han registrado su solicitud o a quienes cuenten con información sobre el paradero de personas dadas por desaparecidas a que se acerquen y se pongan en contacto con la entidad.