Han sido 3.285 días con el corazón firme, puesto en la búsqueda humanitaria y extrajudicial, guiados por la convicción, la pasión y el rigor técnico-científico para aliviar el sufrimiento que deja un flagelo como la desaparición. Un camino que ha dejado huella y logros que nos recuerdan por qué debemos seguir adelante.
De la expedición del acto legislativo 01 de 2017, que creó el Sistema Integral de Paz en el marco del Acuerdo de Paz de 2016, y del Decreto Ley 589 de 2017 (que reglamentó su funcionamiento), surgió la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). Hoy, en su noveno aniversario, honramos cada paso dado, cada historia y cada esperanza que sigue viva.
En todas las 27 sedes, los cinco satélites y el Nivel Central se conmemoró esta fecha, que no solo es importante para las cerca de 1.500 personas que trabajan en la entidad, sino también para las miles de familias buscadoras en Colombia que esperan responder, desde hace décadas, a dos preguntas fundamentales: ¿dónde está ese ser querido ausente? ¿Qué le ocurrió?
Compartimos algunas de la imágenes de la conmemoración:
La directora general de la UBPD, Luz Janeth Forero Martínez, recuerda algunos de los hitos que se han presentado en estos nueve años. «Agradecer por aquel encuentro de Jorge, allí, en nuestro lejano Apartadó (Antioquia), donde después de 55 años sus familias se pudieron abrazar por haber sido encontrado con vida. No podemos dejar de mencionar el encuentro del padre Camilo Torres. Todo el trabajo técnico y científico que se volcó alrededor de este hallazgo humanitario que pudo darle respuestas al país después de 60 años».
También rememoró grandes logros alcanzados gracias al trabajo en conjunto con otras entidades y por medio de estrategias clave para la búsqueda humanitaria y extrajudicial. «Indiscutiblemente, todo lo que ha pasado en el Cementerio Central de Cúcuta, donde después de que el Sistema Integral para la Paz juntos pudiéramos intervenir más de 10.000 cuerpos, pudiéramos encontrar 466 cuerpos que son de nuestra específica competencia. No podemos dejar de señalar tampoco a nuestra Ruta Buscadora, la cual fue a los lugares donde el Estado nunca ha estado, llevando el mensaje y el mandato de la búsqueda».
Martínez Forero finalizó su mensaje con la siguiente reflexión: «Por eso también es la oportunidad para reconocer ese trabajo sistemático, ese trabajo resiliente que realizaron las familias buscadoras para que se creara esta Entidad. Gracias a su incidencia existimos. Pero tampoco podemos dejar de mencionar el papel del Estado que, después de tantos años, dejó de ser sordo ante el clamor de las víctimas».