Para acercarse a esas historias y a quienes todavía esperan respuestas, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) llevará la Ruta Buscadora a los departamentos del Cesar y La Guajira. Desde el 17 de octubre hasta el 9 de noviembre de 2026, un equipo de profesionales recorrerá municipios, corregimientos y comunidades para escuchar, orientar, acompañar y fortalecer la búsqueda de las personas que aún hacen falta.
La ruta comenzará en Pelaya, en el centro del Cesar, y finalizará en Fonseca, en el sur de La Guajira, pasando por territorios en los que la desaparición de personas dejó preguntas abiertas y familias que continúan buscando. La UBPD extiende la invitación a familias buscadoras, víctimas del conflicto armado, organizaciones de la sociedad civil, colectivos, comunidades étnicas, líderes y lideresas, organizaciones comunitarias, campesinas y todas las personas que tengan información sobre alguien que haya desaparecido en el contexto del conflicto armado antes del primero de diciembre de 2016.
La Ruta Buscadora es una estrategia itinerante de la UBPD que en 2026 se desplegó por el territorio nacional de manera simultánea a través de ocho unidades móviles, una por cada región, según cronograma de la entidad. La misión es acercar la búsqueda humanitaria, extrajudicial y confidencial a las comunidades. Durante cada jornada, el equipo de profesionales que recorre los poblados en el Cesar y La Guajira realizará pedagogía sobre el mandato de la entidad, explicará cómo se adelanta la búsqueda y resolverá las inquietudes de quienes quieran conocer o iniciar un proceso.
Las familias o persona allegada a quienes están desaparecidos pueden hacer nuevas solicitudes de búsqueda y completar la información de casos que ya se encuentran en registrados o aportar datos que puedan contribuir a encontrar quienes buscamos. La toma de muestras de ADN con fines de identificación es uno de los servicios fundamentales de esta ruta, porque esta herramienta puede contribuir a agilizar los procesos de identificación de personas desaparecidas y a fortalecer el trabajo científico que acompaña la búsqueda.

Cada conversación, cada dato, cada fotografía, cada documento, cada relato y cada muestra puede aportar una pieza para reconstruir una historia. Por eso, la UBPD hace un llamado especial a las familias: acercarse a la Ruta Buscadora también es una manera de que todos y todas, desde la orilla donde estén, aporten a la búsqueda. Otra invitación especial es a convertirse en multiplicadores del mensaje: contarle a un vecino, a un familiar, a una organización, a una comunidad o alguien que quizá lleva años buscando y todavía no sabe que existe una institución que puede acompañarlo a llevar su proceso hasta encontrar a su ser querido.
Más de 6.000 personas siguen siendo buscadas en este territorio. El equipo de profesionales de la Unidad de Búsqueda que atiende en los departamentos del Cesar y La Guajira adelanta acciones humanitarias para encontrar a más de 6.000 personas dadas por desaparecidas en esta región. Son miles de historias diferentes, pero atravesadas por una misma ausencia. Personas que un día dejaron de estar y cuyas familias han sostenido durante años la memoria, la pregunta y la esperanza de volver a saber de ellas.
En este contexto, llevar la Ruta Buscadora a los territorios significa abrir nuevas puertas para la búsqueda. La estrategia comenzó en 2024, cuando la Unidad de Búsqueda puso en marcha la Ruta Buscadora terrestre con resultados importantes en la recepción de solicitudes de búsqueda y en la toma de muestras de ADN. En 2025, la estrategia amplió sus caminos con una Ruta Buscadora fluvial, se arrimó a puertos y comunidades de pueblos ribereños para llevar el mensaje de la búsqueda humanitaria a lugares donde las distancias geográficas también pueden convertirse en barreras para acceder a la institucionalidad.
Ahora, la Ruta vuelve a ponerse en movimiento en los caminos del Cesar y La Guajira, porque las personas buscadoras no siempre saben dónde buscar. Pero la búsqueda sí puede acercarse donde ellas están. De pueblo en pueblo, llevando un mensaje de esperanza La Ruta Buscadora llegará a espacios públicos y comunitarios para encontrarse con las personas allí donde transcurre su vida cotidiana: frente a las alcaldías, en plazas principales, parques, corregimientos y otros lugares de encuentro peatonal.

El recorrido comprende 18 jornadas e iniciará el sábado 17 de octubre en Pelaya y los días siguientes continuará por Pailitas, Curumaní, el corregimiento de La Loma en el municipio de El Paso, Astrea, Bosconia, Agustín Codazzi y el corregimiento de Llerasca. En Valledupar visitará los corregimientos de Mariangola y Badillo, además de cuatro puntos de atención en la ciudad: el barrio La nevada, Mareigua, parque Los Algarrobillos y El CDV. En el departamento de La Guajira estará en San Juan del Cesar, Urumita, Fonseca y el corregimiento de El Hatico de este municipio, los días 6, 7, 8 y 9 de noviembre respectivamente.
La UBPD invita a las comunidades a apropiarse del mensaje de la búsqueda y ayudar a multiplicarlo. Tal vez en una familia cercana hay una persona desaparecida. Tal vez alguien conserva una fotografía, un documento o un recuerdo que puede aportar a la búsqueda. Tal vez una persona lleva años esperando y nunca ha tenido la oportunidad de contar su historia. La búsqueda necesita de todos y todas.
La Ruta Buscadora no solo lleva un equipo de profesionales, lleva un mensaje que necesita viajar de voz en voz y de comunidad en comunidad: las personas desaparecidas siguen siendo buscadas y sus familias no están solas. La Entidad busca a las personas dadas por desaparecidas sin importar quiénes fueron, su rol en el conflicto armado o las circunstancias de su desaparición. Su mandato es humanitario, extrajudicial y confidencial y su razón de ser siempre sarán las personas que buscan.