La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), en articulación con entidades forenses y científicas, culminó la tercera fase de intervención en el Cementerio Central de Sogamoso, en Boyacá, logrando la recuperación de 25 cuerpos.
Esta nueva misión humanitaria tuvo como objetivo principal la intervención de un espacio conocido como la ‘Sala de espera’, una estructura que, de acuerdo con la información recopilada durante la investigación humanitaria y extrajudicial, habría funcionado como lugar de depósito y custodia de cuerpos tras las remodelaciones arquitectónicas realizadas en el cementerio Diocesano de Sogamoso a inicios de la década de 1990.

La intervención
A cuatro metros de profundidad, en el silencio denso de un espacio confinado y con el aire justo, el equipo forense de la Unidad de Búsqueda llevó a cabo una de sus misiones más complejas en el cementerio de Sogamoso. Con una precisión milimétrica, los expertos descendieron para rescatar, una a una, más de 300 bolsas que custodiaban cuerpos esqueletizados, los cuales permanecieron en este sitio por más de 30 años tras ser trasladados.
A esta acción de búsqueda acompañó el hijo y la esposa de una persona desaparecida, quienes observaron y acompañaron cada movimiento, involucrándose en las labores para agilizar el anhelado reencuentro que esperan hace casi 40 años. Este esfuerzo conjunto, riguroso y humano permitió recuperar 25 cuerpos que podrían ser de personas desaparecidas en hechos relacionados con el conflicto armado, acercando un paso más en la esperanza a las familias que no dejan de buscar en Colombia.

Según los ajustes documentados, durante las remodelaciones del inicio de los años 90, las estructuras óseas fueron trasladadas desde las bóvedas, temporalmente, hasta la ‘Sala de Espera’. Con el paso de los años, ese sitio comenzó a utilizarse como celda de custodia. El orden documental y la disposición individual de los cuerpos que mantuvo la administración del cementerio durante estos traslados fue clave para las intervenciones que actualmente realiza la UBPD.
Asimismo, las labores interdisciplinarias que analizaron e intervinieron este sitio de interés para la búsqueda permitieron establecer que el osario superaba los cuatro metros de profundidad y contenía cuerpos correspondientes a distintos momentos históricos de inhumación. Además, tanto la investigación humanitaria y extrajudicial asociada a este camposanto como la información de los registros que proporcionó el cementerio, indicaban la posible presencia de cuerpos de interés para la búsqueda humanitaria.
Para garantizar el rigor científico del proceso, los equipos de trabajo implementaron una metodología de recuperación por niveles. El nivel cero correspondió a la parte más alta del depósito y, a partir de allí, se avanzó en capas sucesivas de aproximadamente cincuenta centímetros, lo que permitió documentar de manera detallada y sistemática la ubicación y contexto de cada hallazgo.

Como resultado de la intervención, fueron recuperados 25 cuerpos, en una misión desarrollada de manera conjunta entre un equipo interdisciplinario de la Unidad de Búsqueda y por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, quienes participaron directamente en las labores de campo.
Tras la recuperación, los cuerpos fueron clasificados de acuerdo con las posibilidades de identificación y las necesidades técnicas de cada caso. Aquellos que podrían tener una identidad fueron remitidos al Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación (CIAFI) para continuar con los análisis forenses interdisciplinarios correspondientes.
Otros permanecen bajo custodia en el Cementerio Central de Sogamoso, debidamente marcados y preservados. De ellos se tomaron muestras biológicas para obtener perfiles genéticos que están siendo cotejados con el universo de familias buscadoras, con el propósito de establecer una posible identidad.

Adicionalmente, otros cuerpos sin hipótesis de identidad fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal, en Tunja, para continuar con los análisis correspondientes. Estos presentaban señales de violencia y, por ende, pueden ser de interés para la búsqueda en el marco y contexto del conflicto armado.
La intervención realizada en el Cementerio Central de Sogamoso se enmarca en el Plan Regional de Búsqueda del Centro de Boyacá, cuyo universo de búsqueda comprende, a la fecha, 284 personas dadas por desaparecidas, de un total de 1.673 registradas en el departamento de Boyacá.
En este caso, fue clave la articulación de la administración del cementerio para avanzar con la investigación; la articulación de distintos equipos tanto de la Unidad de Búsqueda y de Medicina Legal; y la aplicación de metodologías científicas especializadas que actualmente permiten avanzar en la identificación de personas desaparecidas y en la entrega de respuestas a sus familiares.