En Colombia, 136.010 personas están dadas por desaparecidas a causa del conflicto armado. Detrás de cada una de ellas hay una familia que busca y, al mismo tiempo, ayuda a otras para que encuentren a los suyos. Eliécer Sierra es uno de esos familiares, hace parte del Banco de Iniciativas de la Red de Apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, un espacio creado para que quienes quieran contribuir a la búsqueda humanitaria puedan hacerlo de forma organizada y en acciones territoriales que se necesitan apoyar.
Eliécer sabe lo que implicar buscar a un desaparecido
Eliécer Sierra conoce de cerca lo que significa tener un familiar desaparecido. Su hermano es uno de los 136.010 colombianos que el conflicto armado desapareció, lo que deja un lugar vacío en el hogar, pero no en la memoria de quienes les buscan. Es una espera que comparte con miles de personas en todos los territorios del país.
Él es del departamento de Bolívar y hace parte de la Red de Apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Su labor consiste en acompañar la toma de muestras de ADN a familias que, por distancia, edad o enfermedad no pueden llegar por sus propios medios a las sedes de la Unidad de Búsqueda. Desde que presentó su iniciativa, en 2025, ha visitado y ayudado a 60 familias buscadoras.
«Una muestra de ADN es prácticamente un 100 por ciento de certeza», explica. Cada perfil genético es el hilo que puede conectar a una familia con parte de la verdad que lleva años buscando.
Eliécer y otras 82 iniciativas han trabajado en 2024, 2025 y lo que va de 2026 de forma articulada con los equipos internos de la entidad. La Unidad de Búsqueda les comparte los casos, ellos van al territorio, visitan a las familias, les explican el carácter humanitario y extrajudicial de esta institución, recogen muestras de ADN, tramitan solicitudes de búsqueda e identifican posibles lugares donde pueden encontrarse personas desaparecidas. «Si nos unimos todos, podemos encontrar a nuestros desaparecidos en esta vil guerra que no tuvo que pasar», dice.
Pero Eliécer no es el único. En La Guajira, Juan Bautista —guardián de un cementerio en Maicao y hermano de una persona dada por desaparecida— también hace parte de la Red de Apoyo para la Búsqueda. Con su iniciativa logró seis tomas de muestras de ADN a familias buscadoras y aportó información sobre sitios donde podrían encontrarse personas desaparecidas. Su historia, publicada por la Unidad de Búsqueda, es el retrato de lo que significa transformar el dolor propio en acción para otros.
Para eso existe el Banco de iniciativas de la Red de Apoyo: un espacio donde personas como Eliécer —que conocen el territorio, que hablan el mismo lenguaje de esperanza— registran su experiencia y su disposición para seguir buscando.
«El Banco de Iniciativas nos permite recoger y organizar las propuestas de personas buscadoras y organizaciones para responder a necesidades concretas como la toma de muestras biológicas, la documentación de casos o la identificación de puntos de interés forense, en un ejercicio de corresponsabilidad con la búsqueda humanitaria y extrajudicial», explicó Gabriel Burbano Achicanoy, director de la Subdirección Técnica de Participación y Enfoques Diferenciales de la Unidad de Búsqueda.
La UBPD identifica qué se necesita, en qué territorios y para qué actividades concretas de la búsqueda. El Banco de Iniciativas de la Red de Apoyo traduce esas necesidades en oportunidades de participación para personas, colectivos, organizaciones y comunidades que quieran sumarse sabiendo exactamente dónde encaja su aporte.
El lanzamiento de este mecanismo se realizará el 5 de mayo de 2026 y su convocatoria será permanente. Esto significa que las personas podrán inscribirse en cualquier momento del año, acceder a módulos virtuales de formación gratuitos y, una vez finalizados, presentar iniciativas orientadas a apoyar acciones de búsqueda.
¿Cómo participar?
El camino empieza por informarse: consultar la convocatoria, los Términos de Referencia y las necesidades definidas por la UBPD. Luego viene la formación, con contenidos y cursos que preparan a quienes quieran contribuir. En esta etapa es obligatorio completar las evaluaciones y obtener el certificado, porque sin él no es posible continuar en el proceso de selección.
Con esa base, cada persona puede revisar el mapa de necesidades, identificar el territorio donde puede aportar y el tipo de apoyo que está en condiciones de ofrecer. Después viene la postulación: seleccionar el producto o productos con los que se quiere contribuir y presentar la Manifestación de interés. Quienes avanzan en el proceso estructuran y presentan su propuesta de búsqueda, siguiendo los criterios de la UBPD.
De esta manera la entidad la analiza, verifica su viabilidad técnica y, si todo está en orden, contacta a la persona u organización para avanzar hacia la articulación y la formalización.
Imaginemos a Valentina, mujer buscadora en Villavicencio. Ella conoce la convocatoria, toma los cursos, se certifica y revisa el mapa de necesidades. Encuentra que en su municipio hay familias que requieren acompañamiento psicosocial durante la toma de muestras de ADN. Se postula, presenta su propuesta y semanas después la UBPD la contacta. Así es como Valentina pasa de querer ayudar a hacerlo con un rol concreto dentro del proceso de búsqueda.
¿Quiénes pueden participar?
El Banco de Iniciativas de la Red de Apoyo está abierto de manera permanente para personas buscadoras y sujetos de especial protección constitucional, mayores de edad, que no estén vinculados a ninguna organización. También organizaciones, colectivos, movimientos, plataformas, resguardos indígenas, cabildos y otras expresiones organizativas étnicas o comunitarias.
En síntesis, cualquiera que conozca el territorio, tenga algo que aportar y esté dispuesto a buscar.
Si quieres hacer parte del Banco de Iniciativas, conéctate a las socializaciones virtuales de la convocatoria los días 19 y 21 de mayo. Para mayor información escribe al correo electrónico: servicioalciudadano@unidadbusqueda.gov.co